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miércoles, 8 de febrero de 2012

¿Ya fuiste a algún mate bar?

Te presentamos algunas opciones para tomar mate fuera de tu casa. En general,  las  propuestas son para dos personas e incluyen pava (o termo de agua caliente), mate y pan o bizcochitos de grasa para acompañar. ¿Qué te parece la idea?
La idea de incorporar esta infusión como opción en los bares nació como una opción para que los extranjeros pudiesen probarla. Finalmente, se sumaron los locales que lo vieron como una buena opción para una pausa con amigos después de un día de trabajo. Acá te damos algunas direcciones para tener en cuenta.

•    Las Cabras

Fitz Roy 1795. T: 5197-5301/ 5303. De 17 a 19.
Sirven mate con una pava de agua caliente y canasta con pan casero y bizcochitos de grasa + manteca o mermelada. ($19). El plan es disfrutarlo en el gran espacio que el local tiene en la vereda, a la sombra de los árboles. Durante el invierno suman potentes estufas para seguir mateando al aire libre, aún con frío.

•    La Pulpería

Uriarte 1667, Palermo Viejo. T: 4833-6039. www.lapulperia-catering.com.ar
Mate ($14) para acompañar de tostadas, tortas caseras u otros dulces.

•    Las Cholas

Arce 306, Las Cañitas. T: 4899-0094. De 17 a 19.
Sirven mate con una pava de agua caliente y una canasta de pan ($19). Está en una linda esquina con mesas afuera para aprovechar en los días lindos.

•    Cumaná

Rodríguez Peña 1149, Recoleta. T: 4813-9207. De 17 a 19. Mate + canasta con pan, $19.

•    Raíces

Crisólogo Larralde 3995, Nuñez. T: 4541-4927. www.raicesccch.com.ar
Mate a toda hora. Combo para dos personas con medialunas ($25). También, churros y torta fritas. Aunque no aparece en la carta, pueden preguntar por el tereré de pomelo o naranja.

•    El Federal

San Martín 1015. T: 4313-1324. www.elfederalrestaurante.com
Por la tarde, mate por la tarde con tostadas o cuadrado de brownie o coco con dulce de leche ($25).

•    Bar El Cairo

Sarmiento esq. Santa Fé, Rosario,  Santa Fé. 
Se sirve con termo de litro ($20) y se puede pagar la recarga de agua ($10).

•    Alfonsina

Duarte Quiros 66, Córdoba. T: 0351-427-2847. www.alfonsinaweb.com.ar
Mate y pan casero con mermelada para una persona ($18), dos ($26) o tres ($30). Ubicado en el centro de Córdoba, tocan grupos de folklore en vivo.

•    La nieta  ‘e la Pancha

Belgrano 783, Córdoba. C: (0351) 15 679-2749. Web
La bandeja matera incluye: mate, yerba y termo con agua caliente acompañado por panes y mermeladas caseros. Puede ser para dos o más personas. Durante los días de calor se puede aprovechar la terraza.
Por Inés Ramírez Bosco. Nota publicada en diciembre de 2011.

sábado, 21 de mayo de 2011

Tango y milonga en el aniversario del Obelisco

El Obelisco porteño, símbolo arquitectónico de la Ciudad y punto de referencia y encuentro de los vecinos, cumple 75 años el lunes. El festejo comenzará a partir de las 15 en Corrientes y Av. 9 de Julio.

                        

Por iniciativa de la Secretaría de Inclusión y Derechos Humanos, durante la celebración, a la que asistirán familiares del arquitecto que construyó el monumento, Alberto Presbich, se repondrán cuatro placas faltantes en la Plaza de la República y se repartirán ejemplares de la Constitución y escarapelas, en el marco de los festejos por la semana de mayo.

Las placas que se agregarán recuerdan una a Prebisch, otra al día en que se izó por primera vez la bandera nacional, y la cuarta reproduce el poema que le dedicó al monumento Baldomero Fernández Moreno.
El evento, organizado por el Gobierno porteño, contará con una recreación de la música de hace 75 años organizada por el Ministerio de Cultura porteño. Raúl Lavié cantará el tango "Nostalgias" y los campeones de Baile de la Ciudad bailarán tangos, valses y milongas. Mientras, el Ministerio de Espacio Público lanzará obras de reacondicionamiento de la pintura y exteriores del Obelisco.

El Obelisco fue diseñado por el arquitecto Alberto Prebusch, es una pirámide egipcia de 67 metros de altura, y fue construido en conmemoración de la segunda fundación de Buenos Aires.
Se alza donde 470 años atrás estuvo el precario y grueso madero sobre el que juró, apoyando su espada, Don Pedro de Mendoza.

Asimismo, recuerda el sitio exacto donde flameó por primera vez la bandera nacional, en la torre de la iglesia de San Nicolás, el 23 de agosto de 1812,donde hoy está la Plaza de la República, en el cruce de las avenidas Corrientes y 9 de Julio.

 La idea de Prebisch, un arquitecto precursor del modernismo en la Argentina, fue resolver con elegancia y monumentalidad el triple cruce de estas dos importantes avenidas porteñas, a las que se agregaba la reciente Diagonal Norte.

 La construcción demandó 680 metros cúbicos de cemento y 1360 metros cuadrados de piedra blanca y costó unos 200 mil pesos moneda nacional, durante la presidencia de Agustín P. Justo.
 Los 150 obreros que levantaron el Obelisco y su diseñador debieron sortear la dificultad del paso de los túneles de las líneas de subte C y D, para lo que recurrieron a avanzadas técnicas de construcción mediante el emplazamiento de bóvedas en su fundamento.

 Técnicamente, el edificio es una estructura hueca con una sola puerta de entrada y cuatro ventanas en su cúspide, a la que sólo se puede llegar por una escalera recta, de aproximadamente 200 escalones.
 En un principio estuvo recubierto por roca calcárea de San Luis, pero los movimientos provocados por el paso del subterráneo provocaron numerosos desprendimientos y obligaron a sus constructores a quitar la roca y pintar su cubierta con pintura al látex, como se lo observa hoy.

Se construirá en la Argentina el primer hotel 6 estrellas del continente.

                             

El nuevo hotel estará en Puerto Madero y su construcción que comienza el 1 de junio próximo- estará a cargo del grupo mexicano Vidanta.

Se llamará "Mansions of the world".

Estará finalizado para junio de 2013, dándole empleo a alrededor de quinientos argentinos, siendo este el único personal a contratar.

El novedoso alojamiento, impulsado a través de la misión multilateral de inversiones recientemente llevada a cabo en México de la que participó el Instituto Nacional de Promoción Turística (Inprotur), tendrá un mayordomo por piso que se ocupará de atender las necesidades de los huéspedes, dándole un estatus equiparable sólo a los hoteles de Oriente Medio.

domingo, 15 de mayo de 2011

AGENDA CULTURAL: DOMINGO 15 MAYO 2011

El cascanueces, para niños
El cascanueces y las princesas encantadas (Piotr I. Tchaikovsky), se presenta en la mañana de hoy en la Ciudad Cultural Konex, para niños. Con la versión a cargo del Ballet Metropolitano de Buenos Aires y la presencia de la bailarina Karina Olmedo. A las 11, en Sarmiento 3131. Inf.: 4864-3200; 5237-7200.

Música
La murga Klezmer, a las 19.30, en Boulogne Sur Mer 547. Inf.: 4863-5313, 4962-9420; www.teatroift.org.ar.
Capocci & Pereiro, a las 21, en Larrea 350, L. de Zamora. Inf.: 4392-2011.
Dos Ríos, a las 21, en Humboldt 1857. Informes: 4777-6956.
Steven Tharp, Rachelle Jonck, a las 19, en Suipacha 1422. Inf.: 4327-0228.
Giovanna Riboli, órgano, a las 17, en Av. Belgrano y Defensa. Entrada libre.
A. Scanavino y M. Echeverría, a las 17, en H. Yrigoyen 1420. Inf.: 4327-0228.
Vico Zapata + Rocío Aristimulo, a las 21, en Tucumán 3378. Inf.: 4863-7156.
Orquesta de Tango del I.U.N.A, a las 17, en Defensa 1600. Entrada libre.
Alberto Tarantini, a las 20.30, en Callao 892. Inf.: 4812-8707.
Cola de pato, a las 20, en F. Lacroze y Alvarez Thomas.
Boom Boom Kid, a las 19, en Av. Santa Fe 4389. Inf.: 15-5888-7782.
Ensamble Lírico Orquestal presenta la Novena Sinfonía de Beethoven, a las 18, en Virrey Loreto 2348. Informes: 5237-7200; 4304-2613.
Feria de Mataderos, desde las 11, en Av. L. de la Torre y Av. de los Corrales. 4342-9629; http://www.feriademataderos.com.ar/.

Para los chicos
Museo de los Niños, Los cantapayasos, cuenta cuentos, y otras diversiones, desde las 13, en Corrientes 3247. www.museodelosninos.org.ar.
La pequeña aldea, (comedia histórica para toda la familia), a las 17, en C. Larralde 6309. Inf.: 4571-5655
Rómulo y Hortensia, levantando polvareda, a las 15.30, en Humboldt 1855. Inf.: 4777-6956
Las marionetas de Mirta, a las 16, en Jean Jaurés 735. E. libre. Inf.: 4964-2015.

Cine-arte
Metrópolis, de E. Loguercio, a las 17, en Av. F. Alcorta 3415. Inf.: 4808-6500.

Bellas artes
Daniel Kaplan, Solo tango, en Av. Alvear 1658. Inf.: 4811-3004; www.zurbaran.com.ar.
Mike Rubin, instalación en Lamadrid 883, La Boca. www.galeriapopa.com.ar.
Colectiva, Fuera de la línea, en el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario. www.macromuseo.org.ar.
Colectiva, ExpOtoño 2011, multidisciplinaria, en Av. Pedro de Mendoza 1887. informes: 4302-7053.

Para la comunidad
Ingresá en: www.hacercomunidad.org/dona y encontrá tu oportunidad de ser voluntario o hacer donaciones a ONG, escuelas, comedores y hospitales.

Insólito
Hoy se inaugura la primera sala de teatro para bebes (de 8 meses a 3 años). Subirán al escenario, Canciones a upa, a las 15.30, y Circo a upa, a las 16.30, en Mario Bravo 1239. Inf.: 4963-1571.
FAX de Agenda Cultural 4319-1990

sábado, 7 de mayo de 2011

Seminario de Turismo Cultural

:: Seminario: “Turismo Cultural en la Gestión de Museos” ::

                                          

La Universidad de Palermo invita a participar del Seminario “Turismo Cultural en la Gestión de Museos: El caso del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco”,
Se realizara en dos fechas: 10 de mayo (a las 19 hs) y 17 de mayo (a las 10 hs) en la sede de la UP ubicada en Larrea 1079.

Expositores:• Lic.Jorge Cometti -Director del Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco
• Mariel Ricci – Turismo Cultural – Museo Isaac Fernández Blanco
• Osvaldo Lombardi -Turismo Cultural – Museo Isaac Fernández Blanco
Actividad libre y gratuita, requiere inscripción previa.

Mas info:Tel: 5199-4500 int. 2313
Mail: eventosface@palermo.edu
Inscripcion on line: http://www.palermo.edu/content/economicas/eventos/seminario-turismo-isaac-fernandez-blanco.html

jueves, 28 de abril de 2011

El extraño mundo de Campanópolis

A sólo 30 minutos de la Capital, se erige como una ciudad soñada, proyectada y construida por un hombre llamado Antonio Campana. Levantada en los ’70 sobre un antiguo basural y realizada íntegramente con materiales antiguos y reciclados, llama la atención tanto por todo lo que se ve como por lo que todavía no se sabe de ella.

Un sueño...
Campanópolis ocupa 200 hectáreas. El nombre se lo dio el historiador Alfonso Corso, profesor de la Universidad de La Matanza. Campana, por el apellido de su creador, y polis, “ciudad” en griego.
Las edificaciones impactan a lo lejos, y el entorno no es menos impactante. Plazas, fuentes, lagos, ríos y flores que crean un ambiente de cuento. Las callejuelas empedradas guían a través de diferentes recovecos y escenarios que parecen vistos en un cuadro. Todo en Campanópolis fue confeccionado a la medida de la imaginación, la creatividad y el esfuerzo de Antonio Campana, quien un día decidió crear esta extraña y enigmática ciudad de 200 hectáreas y sin habitantes, ubicada a 31 kilómetros de la Capital, en la ruta 3 kilómetro 31, González Catán, La Matanza. 

Su historia comenzó en 1977 cuando Campana, empresario del sector comestible, compró el terreno. Lo primero que hizo fue obras de limpieza, relleno y mejoras en las cavas de una antigua tosquera que alguna vez se había usado como hornos de ladrillo. Pero, durante los seis años siguientes y hasta 1985, el CEAMSE (Coordinación Ecológica Area Metropolitana Sociedad del Estado) le expropió las tierras para utilizarlas como depósito de basura. Una vez que recuperó el terreno comenzó con su proyecto de construir “una aldea mágica” para crear una obra de arte de enorme tamaño.“En ese momento le encontraron a mi papá un tumor en la amígdala, pero salió todo bien y pudo continuar con el trabajo”, recuerda sumando algo más a la leyenda Oscar Campana (33), actualmente encargado del lugar, tomando la posta de Antonio, quien a los 77 años está sujeto a las condiciones que le permite un tratamiento intensivo contra la diabetes.


En el Museo de las Rejas hay rejas de hierro forjado, arañas colgantes, objetos antiguos y piezas de colección, cuyos orígenes datan del siglo XIX y principios del XX.

Una de las edificaciones mas bonitas del lugar
  
                                                              
Sin ser arquitecto y sin planos de por medio, Antonio empezó a levantar la ciudad como parte de un juego. ¿Por qué? “Ni él lo sabe –responde Oscar–. Creo que decidió volcar una obra de arte a tamaño gigante, y lo hizo movido por las ganas de no quedarse quieto frente a su enfermedad. Para él venir acá era como una descarga, se pasaba 14 horas por día trabajando”. Y aquellas cosas que para los otros resultaban inservibles, fueron claves para que él alcanzara su sueño. Antonio fue obteniendo todo tipo de elementos de desecho, los recicló y los reutilizó para construir su mundo aparte. Tras armar con cemento las vigas, empezó a levantar paredes con piedras que conseguía de la calle, hizo techos con puertas, pisos con tejas, o cumbreras de casas con patas de bancos de escuelas. “Mi viejo podía comprar desde 20 arañas usadas sin caireles hasta pedazos de balcones en una demolición. Fue haciendo un estilo ecléctico sin darse cuenta”, intenta explicar Oscar.

Como si le faltara algún componente mágico, esta ciudad esconde un pasado histórico. Según algunos historiadores, en la confluencia del arroyo Morales con el Río Matanza –precisamente donde nace Campanópolis– se realizó uno de los principales desembarcos de Pedro de Mendoza. Es allí mismo donde hoy se encuentra una reserva ecológica de 150 hectáreas con flora y fauna selvática que asombra. Como otro dato histórico, se apunta que es muy probable que los campos hayan sido parte de una propiedad de Juan Manuel de Rosas.

En Campanópolis se llevan a cabo diversas actividades: cumpleaños, casamientos (hay una capilla) y fiestas varias, además de excursiones programadas, y la riqueza de sus escenarios resulta una tentación para producciones de moda, comerciales y películas. En algún momento aquí fueron registradas las aperturas de Chiquititas y del programa de Susana Giménez. Pero a sus anfitriones no les gusta demasiado la sobreexposición de su aldea. “Hasta acá la gente llega por el boca a boca o por recomendaciones de gente amiga”, comenta Oscar, a quien resulta imposible sacarle un nombre de todas las “personas famosas del ambiente de la televisión, la música, el cine, el teatro y hasta de la política que se han dado una vuelta para conocer el lugar, o simplemente que vienen a sentarse a tomar un mate bajo un árbol”.

De la misma forma –y casi como para terminar de cerrar el círculo de misterio que engloba el lugar– él pide no ser parte de ninguna de las fotografías de este artículo, enfatizando su deseo de que se destaque sólo la obra de su padre. Para compensar tanto secreto, suelta una anécdota. “Hace unos años pasó (Eduardo) Duhalde con su helicóptero y bajó a ver de qué se trataba esto, y le gustó mucho –recuerda Oscar–. Hace poco pasó uno y no lo dejamos bajar... Al rato nos enteramos de que era el gobernador Felipe Solá. No lo podíamos creer”.
Campanópolis no está abierto al público. “Por el momento preferimos que sea a través de eventos organizados”, indica Oscar, quien también esgrime razones de acceso al lugar. O, mejor dicho, de inaccesibilidad. “Nuestra idea es poder abrir una calle para unir a La Matanza con Ezeiza en un trayecto más corto. Posiblemente para más adelante contratemos alguna empresa para explotarla turísticamente”.
 
Para contactarse: http://www.campanopolis.com/.

Tigre cultural

El Tigre ha sido desde siempre el lugar ideal para hacerse una escapada de fin de semana. Pero, a esta ya tradicional oferta, se le suma una nueva movida: en los últimos meses dos nuevos museos abrieron sus puertas. Se trata del Museo de Arte en el Delta Argentino (MADA) y el Museo de Arte de Tigre (MAT).

El palacio del MAT de 1910, cuando el Tigre Club era uno de los centros sociales más destacados del país.
Quién no ha tenido oportunidad de ir al Mercado de Frutos, un sitio ideal para conseguir muebles de pino, mimbre, artesanías, plantas y frutas, tan clásicos como un paseo en lancha por el Delta. En este verdadero oasis, ubicado a 30 kilómetros de la Capital, las atracciones no sólo están al aire libre. Con la apertura del Museo de Arte en el Delta Argentino (MADA) y el Museo de Arte de Tigre (MAT), la zona renovó su capacidad de convocatoria.

Arte domestico. El MADA es, sin dudas, un museo distinto en todos sus aspectos. Creado por el artista y arquitecto Miguel Alfredo D’Arienzo, está ubicado en la localidad de Tigre, a orillas del río Luján. Para acceder, hay que embarcar en una lancha y recorrer un tramo que no lleva más de cinco minutos. El lugar está integrado por la vivienda del artista y tres módulos “naves” de hierro y chapa, conectados entre sí por puentes y rampas, en los que se aprecian instalaciones, telones y pinturas del artista. El recorrido comienza desde el muelle hasta la vivienda principal. En el jardín que la rodea se aprecian esculturas que anticipan el uso de materiales reciclables y objetos ensamblados, como maderas, troncos y hierros. La vivienda está incorporada a la visita: allí se observan las pinturas de gran formato y los telones del artista, junto con las instalaciones integradas al ámbito de la vida doméstica. “La idea fue tomar una vivienda típica del tigre y hacerla un museo para mostrar mis obras dentro de un ámbito doméstico. Este es el único museo de pinturas dentro del área de las islas. Mi expectativa es que se genere un circuito turístico en el lugar y se vayan creando otros espacios de arte”, cuenta D’Arienzo desde el comedor de su casa, adornado, por supuesto, por cuadros suyos. Más allá, en otro cuarto, funciona su oficina. Allí se exhiben trabajos ya expuestos en el Centro Cultural Recoleta y en el Palais de Glace. Yendo al museo propiamente dicho, está la Nave 1, que constituye la Sala de Exposición Permanente con la instalación de Los Cartonautas, una obra –hecha toda de cartón– con una fuerte influencia de los primeros cartoneros que aparecieron luego de la crisis de 2001. La Nave 2, la Sala de Arte Infantil, exhibe pinturas de mediano formato del autor. En un galpón, se encuentra otra obra de alto contenido social. “Se va a llamar La manifestación Náutica”, adelanta D’Arienzo, quien se inspiró en las continuas reuniones que tienen los isleros para promover la no contaminación del río. Una rampa conduce a la casa de huéspedes, donde se exhiben obras de pequeño formato del dueño de casa y de otros colegas. Algo que llama la atención del MADA es el colorido conjunto arquitectónico enmarcado por barcos, astilleros y guarderías náuticas. Los barcos cargueros, petroleros y areneros, anclados frente al lugar, son parte de un paisaje que se confunde con los colores y las texturas del museo. “La idea es que estos barcos jueguen con los colores de la casa, que está hecha con elementos de arquitectura industrial”, cuenta D’Arienzo. Uno de los principales objetivos del artista es darle la oportunidad a los más chicos para que se relacionen con el arte. Por eso invita a niños, jóvenes y docentes de instituciones educativas a participar de esta experiencia de arte y naturaleza.

UN PALACIO DE ARTE FIGURATIVO. Esplendor, belleza, buen gusto y organización. Estas son sólo algunas de las cualidades que presenta el MAT, a orillas del Río Luján. Cuenta con casi ciento sesenta obras que recorren el arte figurativo, desde Carlos Pellegrini, Juan León Pallière o Johan Moritz Rugendas, a contemporáneos como Guillermo Roux o Carlos Alonso. La colección completa, valuada en 2 millones de dólares, se divide en siete salas temáticas, cada una identificada con un color diferente. El propio edificio, de 2 mil metros cuadrados, cercado por un cuidado y extenso parque, tiene una rica historia que se remonta al año 1910, cuando funcionaba allí el Tigre Club, uno de los centros sociales y recreativos más destacados del país, frecuentado por grandes personajes de la aristocracia local, quienes hacían remo, practicaban squash o simplemente tomaban el té en el verano. En 1927, el edificio se transformó en un casino que funcionó hasta fines de 1930. Luego se cerró por una ordenanza de la ciudad de Buenos Aires, pasó por una gran cantidad de manos hasta que, en 1979, se designó monumento arquitectónico. A mediados de la década del ‘90, se empezó con la construcción del museo con fondos municipales. Las obras de refacción, que insumieron unos 9 millones de pesos, comenzaron en 1995, aunque recién en 2004 se compró el primer cuadro, Veleros iluminados, de Quinquela Martín, por el que pagaron 76 mil dólares. “Este proyecto surgió hace nueve años, cuando el intendente de Tigre, Ricardo Ubieto, comenzó a trabajar con la recuperación y restauración del edificio. Está bien que esto no se haya transformado en un shopping, como suele pasar con estos edificios”, cuenta Mónica López Durso, directora del MAT. En algunos salones se ven grupos de jóvenes –la mayoría de ellos estudiantes de museología e historia del arte–, con sus uniformes verdes: son guías del museo y también mediadores. Setenta y seis personas que están disponibles para los visitantes. “Los mediadores están en reemplazo del típico guardia de sala que suele estar sentado, mascando chicle y leyendo el diario. Ellos, en cambio, están especializados en un sala y preparados para responder preguntas”, concluye la directora.

domingo, 24 de abril de 2011

Del bodegón al grafiti, nuevos paseos para locales y turistas

Un circuito con rincones poco conocidos para disfrutar de la capital porteña. Vida nocturna, música, costumbres criollas y propuestas culturales alternativas.


A veces uno se encuentra en la situación de tener que oficiar de guía turístico para algún pariente o amigo extranjero; algo aparentemente simple en lo teórico, pero que no lo es tanto en la práctica. Si se trata de un solo día, uno no tiene problema en hacer el recorrido obligado de Caminito, el café Tortoni y el Obelisco.

Pero si la cosa se dilata, suele volverse tedioso para un porteño recorrer los sitios característicos de la Ciudad de Buenos Aires . La siguiente guía está pensada para que usted pueda equilibrar entre los destinos y actividades que inexorablemente todo visitante querrá conocer, con otros más originales, que pueden resultar interesantes a ambas partes.

Si el visitante es una persona de mente abierta, con inquietudes artísticas y busca algo más que una foto junto a la Bombonera, es muy posible que se sienta atraído por el Street Art Tour . Organizadas por la compañía Grafiti Mundo, estas visitas guiadas invitan conocer los murales, grafitis y demás obras de arte urbano que decoran Buenos Aires. Aunque muchos lugareños lo ignoran, la “reina del plata” no tiene nada que envidiarle a Barcelona o Los Angeles, ya que, junto con San Pablo, es la meca del arte callejero de América Latina. El paseo dura tres horas, recorre Palermo y sus inmediaciones, y se realiza de miércoles a sábados, desde las 16. Cuesta $ 90 (con bebida y traslado) y puede ser en inglés o en castellano.

En el Abasto, la psicodelia no está en las paredes sino en las calles, donde late un multicuralismo desprolijo, bien latino. Aquí, la música de La Bomba de Tiempo , el ensamble de percusión fundado y dirigido por Santiago Vázquez, no desentona. Todos los lunes por la noche en la Ciudad Cultural Konex (Sarmiento 3131), La Bomba invita a participar de una experiencia que remite al trance tribal. Los tambores frenéticos convierten a esta ex fábrica en una rave de espíritu primitivo, donde la relación formal artista - espectador se desintegra y da lugar a un evento comunitario.

Pensar en evadir la temática tanguera y la cultura criolla es pecar de iluso. Además, ¿por qué alguien preferiría no conocer aquello que distingue a Buenos Aires de tantas otras metrópolis? No es exagerado decir que las costumbres criollas se van diluyendo con los años. Por suerte existe la Feria de Mataderos , el mejor lugar de la Ciudad para experimentar los ritos de cuando la urbe era sólo una gran aldea. Se realiza los domingos de 11 a 20, a pocos metros del cruce de las avenidas Lisandro de la Torre y Directorio, y permite disfrutar de la gastronomía criolla (locro, tamales, asado), música folclórica, competencias de sortija y un paseo de artesanos (entrada gratuita; se suspende por lluvia).

La postal tanguera típica está en todos lados; el desafío radica en dar con un lugar al que se le pueda aplicar el rótulo de “auténticamente tanguero”. Ese sitio es la milonga del club Sunderland (Lugones 3161, Villa Urquiza ). Todos los sábados desde las 22.30, decenas de milongueros se dan cita en una de las pocas pistas donde aún vive el espíritu de los años 40. La milonga se realiza en un club de barrio y se baila sobre las baldosas de su cancha de básquet.

Ya que hablamos de tango, cómo no mencionar el Hipódromo Argentino de Palermo , templo hípico en cuyas tribunas Carlos Gardel dejaba el alma alentando a su querido caballo Lunático. En aquellos tiempos el turf era pasión de multitudes, y el antiguo edificio de Avenida Del Libertador 4101 (inaugurado en 1876 y reformado en 1908) hervía los domingos. La situación ya no es la misma, pero el lugar sigue teniendo cierta mística, cierto charme , que surte efecto en locales y extranjeros. Hay carreras los lunes por la tarde, y algunos viernes, sábados y domingos. La entrada es gratuita, salvo para la tribuna oficial. En noviembre se realiza el Gran Premio Nacional, una cita imperdible.

El Teatro Colón no tiene nada que ver con las apuestas ni los caballos, pero hay algo que lo emparenta al hipódromo: ambos engloban su propio universo. Tras el telón de uno de los mejores escenarios del mundo funciona una compleja maquinaria humana que se encarga de trabajar hasta en el más ínfimo detalle de cada puesta: escenografía, vestuario, iluminación, un modelo de producción que se dejó de aplicar en el resto del globo y que vuelve al Colón una rara avis. Las visitas guiadas –en castellano e inglés– permiten conocer esta maravillosa fábrica teatral. Se realiza todos los días, desde las 9 y hasta 15.45 (el tour cuesta $20 para locales y US$ 15 para extranjeros).

Ajenos a toda moda, los bodegones porteños (en los que términos como maridaje o cocina molecular no tienen cabida) siguen fieles a su mezcla de gastronomía italiana y española. En la esquina de San Juan y Sarandí, San Cristóbal , se encuentra el bar Miramar, uno de los máximos exponentes de este rubro. El local abrió hace 60 años y todo en él –mesas de madera y manteles blancos, el mostrador y la atención– recuerda a la Buenos Aires de mediados de siglo XX. Es el lugar ideal para compartir el tradicional “vermut”, y disfrutar de platos como buseca y guiso de lentejas, o especialidades más raras, como ranas o caracoles.

Atrapado entre el incesante caudal de autos de las avenidas Del Libertador y Figueroa Alcorta, en Palermo, late un pequeño enclave nipón: el Jardín Japonés (abre todos los días de 10 a 18; la entrada cuesta $ 8). Si bien es raro mostrarle a un turista algo tan alejado de la cultura local, su exotismo lo vuelve un paseo imperdible. Los visitantes pueden recorrer los estanques, alimentar a las enormes carpas de colores y disfrutar de la Ceremonia del té en el restaurante, que también está abierto por la noche, y ofrece sushi y platos típicos de la comida nipona.

Internándose 12 km en la provincia de Buenos Aires , está la zona de las Barrancas de San Isidro , destino de fácil acceso (se puede llegar en tren, auto o colectivo) marcado por la historia y la ribera del Río de la Plata . La plaza Mitre, la catedral y Villa Ocampo (Elortondo 1837) –centro cultural que funciona en la antigua casa de Victoria Ocampo– son algunos de los lugares característicos de este barrio. La feria de antigüedades de la estación Barrancas del Tren de la Costa merece ser visitada, al igual que Perú Beach (Perú y el río), área costera donde se puede practicar deportes y disfrutar de un buen trago.

Buenos Aires, la meca norteamericana

Desde 2001 se convirtió en la ciudad más elegida para vivir; muchos jóvenes se quedaron luego de viajes estudiantiles y de turismo.


Buenos Aires, la meca norteamericana
                               Por: Evangelina Himitian

Algunos llegaron como turistas, otros como estudiantes y también como jubilados en su primer año sabático. Pero pronto se enamoraron de la ciudad -de su movida artística, de las comidas, de su vida nocturna y de su moneda devaluada- y decidieron echar raíces en estas tierras. Por estos días, miles de estadounidenses dejan su país para radicarse en Buenos Aires.

Estados Unidos se ubicó octavo en el ranking de nacionalidades que más solicitudes de radicación presentaron desde 2004 ante la Dirección General de Migraciones. Un dato que no es menor: seis de las nacionalidades que anteceden a los EE.UU. en el ranking corresponden a países limítrofes o de la región (Bolivia, Paraguay, Perú, Chile, Uruguay y Brasil). En tanto que China se ubicó en el cuarto puesto.

"Durante la última década, aparecieron dos nuevos polos de inmigración que atraen a los norteamericanos fuera del país: Buenos Aires y Pekín, en ese orden", asegura una investigación que dirige la antropóloga Judith Freidenberg, directora de estudios de pregrado del departamento de antropología de la Universidad de Maryland, en los Estados Unidos. Freidenberg es argentina y por estos días impulsa un trabajo sobre los nuevos imanes migratorios.

La Nacion la entrevistó en forma telefónica en su estudio, en Washington, desde donde se conecta en forma diaria con estadounidenses que viven en Buenos Aires y en Pekín.

Las mayores comunidades de norteamericanos en el exterior están en México y en Canadá, con más de dos millones cada uno, seguido por Londres y Berlín. Sin embargo, en 1999, el gobierno de los EE.UU. dejó de relevar cuántos eran los norteamericanos radicados en el exterior. Sólo se lleva un registro de quiénes trabajan para el Departamento de Estado, ya sea en las fuerzas armadas o en misiones diplomáticas.

"Antes de que se realizara el último censo, el año pasado, distintas organizaciones de expatriados en todo el mundo reclamaron ser censados; sin embargo, finalmente, se decidió excluir la recolección de esta información", explica Freidenberg. "Con lo cual, los datos se obtienen por ONG que agrupan a los inmigrantes", explica la investigadora.

Las cifras de la embajada de los Estados Unidos en la Argentina señalan que en la Capital viven unos 23.000 norteamericanos. Sin embargo, según la investigación de Freidenberg, son más de 60.000 norteamericanos en el país. En Pekín, son unos 10.000.

"Lo que ocurre es que la mayoría de ellos no tramita la nacionalidad, sino que simplemente cruza a Colonia, Uruguay, cuando se le vence el permiso de permanencia como turista. Otros, directamente no salen, porque saben que es muy poco probable que vayan a tener problemas para moverse en la ciudad por permanecer como turistas", explica la investigadora.

Este movimiento migratorio hacia Buenos Aires comenzó en los años de la poscrisis de 2001: tras la devaluación y hasta 2004, llegó la primera camada, aquellos que vinieron atraídos por el tipo de cambio, aprovechando la oportunidad para conocer. Pero, dos años después, comenzó a consolidarse la tendencia: creció la cantidad de norteamericanos que habiendo conocido la ciudad, decidieron establecerse aquí. Por eso el número de ciudadanos estadounidenses que solicitan radicarse en el país viene creciendo sistemáticamente desde 2004 a esta parte, pese a que son un porcentaje menor los que realizan este trámite.

Cuatro clases de personas
"Hay cuatro grupos principales de inmigrantes", detalla la investigadora. Primero, los jóvenes que llegan como parte de un plan de intercambio estudiantil y deciden quedarse. Muchos de ellos reciben dinero de sus familias en el exterior y al multiplicar ese ingreso por cuatro, más algún ingreso adicional que consiguen dando clases de inglés, pueden sobrevivir sin problemas.

El segundo grupo es similar en edad: vienen a hacer una experiencia de vida o a tomar un año sabático. Estudiaron español en la universidad y leyeron cientos de artículos sobre lo maravilloso que es Buenos Aires. San Telmo y Palermo son las zonas más elegidas por este grupo y ellos suelen trabajar en call centers operados desde la Argentina para la atención al cliente en países de habla inglesa.

"El tercer grupo corresponde a profesionales de entre 35 y 45 años que quedaron varados por la recesión en los EE.UU. y que descubren que su título cotiza mejor en la Argentina", explica Freidenberg. Muchos de ellos consiguen puestos en multinacionales o se lanzaron a invertir con un emprendimiento de menor escala en el mercado local.

El último grupo que distingue la investigadora corresponde a jubilados norteamericanos. Personas de más de 65, de clase media. "Significa que pueden convertir su casa y auto en capital para comprar lo mismo en Buenos Aires. Pero saben que con el dinero de su jubilación en dólares pueden tener un mejor nivel de vida en la Argentina que en los EE.UU.", explica la investigadora.

CLAVES

60.000
Son los norteamericanos que residen hoy en la ciudad, según una investigación. La embajada norteamericana en la Argentina calcula que son 23.000.

Octavo
Ese es el puesto que ocupan los norteamericanos en el ranking de nacionalidades que más solicitudes de radicación presentaron desde 2004.

sábado, 23 de abril de 2011

El día en que los turistas se sintieron gobierno.

Visitar la Casa Rosada, toda una atracción

Aunque muchos porteños escaparon de la ciudad aprovechando los feriados de Semana Santa, Buenos Aires está llena de turistas del interior y extranjeros, que ocupan el 80 por ciento de las plazas hoteleras de establecimientos de 4 y 5 estrellas.

Ayer, pese a la amenaza constante de lluvia, que se materializó en algún que otro chaparrón y en una llovizna persistente, los turistas pasearon por los puntos estratégicos y coparon, entre otros centros de atracción, la Plaza de Mayo y la Casa Rosada que, como sucede todos los fines de semana y feriados, abrió sus puertas al público en un tour que dura 30 minutos.

Muchos visitantes, queriendo emular a algún político argentino, salieron a saludar a unos de los balcones, mientras que otros comentaban la belleza arquitectónica del palacio y los detalles de la ambientación.
Después del paseo por la Plaza de Mayo, que también incluyó una parada obligada en la Catedral Metropolitana desde donde en horas de la noche partió el Vía Crucis porteño, varios turistas optaron por el shopping y el paseo por la peatonal Florida.

Otro recorrido imperdible para muchos de esos visitantes fue la Feria del Libro, a la que llegaron para interiorizarse de las últimas novedades en materia literaria y, además, disfrutaron de las charlas que varios autores ofrecen para el público.

Palermo, San Telmo y Recoleta fueron otros de los barrios atestados de turistas. Con ofertas gastronómicas muy tentadoras que hacían imposible sentarse a la mesa no bien se llegaba al lugar, el almuerzo se extendió hasta bien entrada la tarde.

Las promociones para comprar indumentaria también fueron aprovechadas por varios turistas que salían de los locales con no pocas bolsas. A la noche, los espectáculos de la calle Corrientes fueron un imán para los extranjeros, que se deleitaron con las propuestas de la abundante cartelera porteña.