jueves, 21 de abril de 2011

San Telmo y Montserrat

Las calles más antiguas de Buenos Aires guardan múltiples testimonios de la arquitectura, la historia, la cultura y la vida cotidiana de sus primeros tiempos.

 
Los fines de semana, San Telmo reúne gran cantidad de artistas callejeros.
A poco de fundada por segunda vez y definitivamente, en 1580, la incipiente ciudad de Buenos Aires comenzó a extenderse hacia el sur: la posición elevada de la zona le hizo merecer el nombre de Alto de San Pedro, (aunque también se la conoció como barrio del puerto). Fue en esos años en que apareció el culto a San Pedro González Telmo, designado patrono del viejo convento de Santo Domingo en lo que hoy es la vecina Montserrat.

Muchos años más tarde, en 1871, la epidemia de fiebre amarilla cambió violentamente la suerte del barrio, ya que las familias pudientes que vivían en la zona huyeron hacia el norte, en busca de aires más sanos. El barrio decayó en importancia pero ganó en color: muchas de esos caserones abandonados se transformaron en conventillos, es decir, viviendas de alquiler donde era posible encontrar familias enteras habitando cada uno de los cuartos de las viejas mansiones.

Entre las calles Defensa y Brasil y las avenidas Paseo Colón y Martín García, se extiende el Parque Lezama, originalmente conocido como quinta de los ingleses, ya que su primer propietario fue un ciudadano de ese origen. Dicen que en las cercanías de esa barranca natural (conocida como Barranca de Marcó) se fundó la ciudad original, aunque otros ubican el hecho en La Boca. Lo que sí parece cierto es que allí, a fines del siglo XVIII, funcionó un depósito de negros esclavos de la Real Compañía de Filipinas.

En 1857, el predio fue comprado por Don Gregorio Lezama, que lo rodeó de una verja de hierro y plantó en él árboles y especies exóticas. Su viuda la vendió en 1894 a la Municipalidad con dos condiciones: que fuera destinada a parque y que llevara el nombre de su esposo. Sus deseos se cumplieron y en el lugar, desde entonces, los fines de semana se dan cita los modestos puestos de una feria artesanal, chicos vecinos que juegan a la pelota y artistas callejeros.

En lo que fue residencia del matrimonio Lezama funciona el Museo Histórico Nacional (Defensa 1600), que ofrece testimonios de la historia del país desde el Virreinato hasta la Guerra de las Malvinas, en un recorrido prolijo y bien mantenido por salones que están dedicados, cada uno de ellos, a distintos momentos históricos. Piezas de las culturas indígenas del Noroeste, la más antigua bandera del Ejército de Belgrano, objetos personales de Juan Manuel de Rosas, el original de la primera parte del Martín Fierro y gran cantidad de pertenencias del General San Martín están incluídos en la interesante colección.

Enfrente del Parque, en Brasil 315, la Iglesia Ortodoxa Rusa levanta sus cinco cúpulas de color turquesa, llamativas como todo el edificio. Inaugurado en 1904, fue una obra del arquitecto Alejandro Christophersen, según planos diseñados en Moscú. Cuando hay misas vale la pena entrar: el coro es imponente como también los vitrales y el mosaico que representa a la Santísima Trinidad, venido directamente desde San Petersburgo.

En la esquina con Defensa (calle que los fines de semana es peatonal entre la Av. Garay y Carlos Calvo), las mesas del Bar Británico son, desde hace 40 años, testigos de los cambios del Parque y sus alrededores.

El Pasaje de la Defensa, en el 1179, resulta un buen ejemplo de un conventillo de 1876, en lo que fuera la casa familiar de la familia Ezeiza: hoy convertida en una galería comercial con anticuarios, es posible recorrer sus dos pisos y los tres inmensos patios.

A pasos de la esquina de Defensa y Humberto 1º, la Iglesia de San Pedro Telmo, también tiene cúpulas para exhibir, esta vez de azulejos Pas de Calais (blancos y azules, característicos de la arquitectura rioplatense del XIX).

En 1734, los jesuitas decidieron construir en la zona una iglesia dedicada a Nuestra Señora de Belén y junto a ella una Casa de Ejercicios Espirituales para hombres. Con la expulsión de la orden, las obras, inconclusas, fueron acabadas años más tarde por los padres Betlehemitas que se harían cargo del templo y de la casa, que se transformó en cárcel. En 1806, se creó la Parroquia de San Pedro González Telmo y se designó a Nuestra Señora de Belén como su sede hasta que se construyera la definitiva, lo que nunca se concretó. La parroquia Nuestra Señora de Belén, conocida como Iglesia de San Pedro Telmo, fue concluida en 1876. En las visitas guiadas se recorre el claustro jesuítico, la sacristía donde están colgados los cuadros de las Doce Sibilas recientemente restaurados y la parroquia, con su imponente órgano, aunque lo más interesante es enterarse de la historia del lugar.

A pocos pasos de allí estaba la Plaza del Alto, bautizada en 1822 como del Comercio y en la cual se instalaría un mercado (del mismo nombre), en 1861. Dieciséis años más tarde, volvería a ser plaza y en 1900, cambiaría el nombre por el que lleva actualmente: Coronel Dorrego. Todos los domingos, de 11 a 18 es la sede de la Feria de Antigüedades (ver Ferias de Buenos Aires).

A su alrededor, se abren infinidad de tiendas de anticuarios y galerías de arte para recorrer con tiempo y ganas, de las que se destacan Fred & Ginger (Defensa 1170), por sus afiches de cine y publicidad de otros tiempos y Old Dream (en el 812), dedicada exclusivamente a juguetes que usaron niños de antaño.

Un Mercado Municipal (Defensa 961) de 1897, donde los puestos de carne, frutas y verduras alternan con otros que venden objetos antiguos, fotos viejas y ropa usada; el decadente −y algo deprimente− cine del barrio, el Cecil (Defensa 845), transformado en galería y un antiguo edificio tipo conventillo de 1860 convertido en la Galería del Viejo Hotel, en Balcarce 1053, sede de locales de antigüedades, artesanías y ateliers, son típicos hallazgos de San Telmo.

A unos pocos metros del cruce de Defensa y la Av. Independencia se abre el Pasaje San Lorenzo, una cuadra de antiguas fachadas coloniales en la que al final, en el número 380, se encuentra la Casa Mínima, una construcción de sólo 2,50 m de frente por 13 de fondo que, según dicen, fue alguna vez residencia de esclavos libertos. No está abierta al público.

A la entrada del pasaje, el Zanjón de Granados (Defensa 755) es una interesante alternativa para conocer los vestigios de la antigua Buenos Aires. Se trata de un edificio del siglo XIX cuyos subsuelos muestran cimientos, muros, pisos, aljibes y pozos ciegos construidos −y destruidos− entre 1730 y 1865. En la visita, muy bien organizada por cierto, se cuenta la historia de la ciudad desde su primera fundación en 1536.

La avenida Independencia marca el límite entre San Telmo y Montserrat: la historia de este barrio es la de la ciudad misma, baste decir que tuvo su propia Plaza de Toros y que fue llamado del Tambor, por la cantidad de negros que vivían en sus calles.

Yendo en dirección a Plaza de Mayo, se puede visitar Wussmann, una galería de arte y casa de encuadernaciones, en Venezuela 574. Se trata de un predio de 1875, construido en uno de los solares que Juan de Garay repartió entre los 64 vecinos fundadores de Buenos Aires. En el edificio restaurado, donde se pueden ver los restos de las reformas que sufrió a lo largo de su vida, funciona también un anticuario, un local de objetos de cuero y la trastienda de la galería, dedicada al arte contemporáneo. El mismo criterio conservacionista del edificio se mantiene en la oferta del taller de grabado y de artes gráficas de la imprenta, cuya labor artesanal es una rareza hoy en día.

En Defensa 422, la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y Convento de Santo Domingo fue construido por la Orden de los Dominicos Predicadores en la segunda mitad del siglo XVIII. En la segunda Invasión Inglesa, fue capturada por los ocupantes: en una de las torres aún se ven las balas de cañón del combate que logró desalojarlos y en el mismo museo se lucen las banderas del regimiento británico derrotado. Tras la secularización de la orden, funcionó en una de las celdas la primera sede del Museo de Historia Nacional y un observatorio astronómico. En el atrio, un mausoleo conserva los restos del General Manuel Belgrano, creador de la bandera nacional.

El rico pasado de Montserrat se revela a través de reliquias como la Farmacia La Estrella, en Defensa y Alsina, que data de 1834 y es la más antigua de la ciudad. El edificio actual fue construido en 1881, tiene pisos de mayólicas venecianas y la ornamentación incluye cristales de Murano y mármoles de Carrara. En el cielorraso se destaca un mural que muestra una escena alegórica de la salud y la farmacia venciendo a la enfermedad.

En Defensa 219, en una casa de 1890, el Museo de la Ciudad ofrece una encantadora muestra permanente de juguetes viejos: hay muñecas, libros, autitos, bicicletas, cocinitas, vajilla, figuritas y hasta sogas de saltar muy antiguas pero muy bien conservadas. También existen dos salas que reproducen habitaciones de la época con muebles originales del 1900: vale la pena hacerle una visita.

La Manzana de las Luces, en Perú 272, es un edificio jesuítico de la época colonial, cuyo nombre alude las enseñanzas iluministas que se impartían allí: esas construcciones, obra del Virrey Vértiz fueron usadas para la primera biblioteca pública, el archivo general y la Academia de Medicina y el Departamento de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires. Ya en tiempos independientes, albergaron a la Sala de Representantes –donde sesionaba el Congreso Nacional en el 1800− y el Colegio Nacional de Buenos Aires creado en 1863. Los guías a cargo de las visitas hacen muy ameno el recorrido y aportan datos interesantes de la historia de la ciudad. El lugar tiene un museo de sitio, desde donde se ven los túneles subterráneos que en el 1800 lo comunicaban con otros edificios cercanos.

Por la entrada de Julio A. Roca al 600, se accede al Mercado de Las Luces, donde se venden artesanías y antigüedades, pero cuyo atractivo principal es el mismísimo edificio.

Muy cerca, la bella Iglesia de San Ignacio (Bolívar 225) y casi enfrente, la tradicional Librería de Ávila (en Bolívar y Alsina), la primera de la ciudad (se fundó en 1785) y por la que pasaron grandes personalidades de la intelectualidad argentina. Hoy es un reservorio de libros antiguos, reliquias y ejemplares agotados de temas diversos. En el subsuelo está el Almacén y Bar Literario donde uno puede sentarse a leer sobre sillas y sofás de época y rodeado de libros de páginas amarillentas, objetos únicos y antigüedades.

Un poco más allá, en Independencia 1190, funciona desde 1795 la Santa Casa de Ejercicios Espirituales, única que conserva en la ciudad su arquitectura original de la colonia. Mantiene la función para la que fue creada, ero una vez al mes abre sus puertas al público y se pueden recorrer tres de los nueve patios, la capilla menor, oratorios y las celdas que usaban para los ejercicios espirituales, en una visita que puede resultar un tanto prolongada.

Museo Histórico Nacional
Defensa 1600. 4307-1182/4457/3157. De martes a viernes de 11 a 17 y los domingos de 11 a 18. Visitas guiadas: domingos a las 15. $2.

Iglesia Ortodoxa Rusa
Brasil 315. Abre cuando hay misas: sábados a las 18 y domingos a las 10.

Iglesia San Pedro Telmo
Humberto 1º 340. La Iglesia está abierta todo el día, todos los días. El museo, abre los sábados de 10 a 13 y los domingos de 16 a 18. Los domingos a las 16 hay visitas guiadas, por $2.

Mercado Municipal
Defensa 961. Abre todos los días, menos los lunes, de 10 a 19:30.
Museo de la Ciudad
Defensa 219. 4343-2123. De lunes a viernes de 11 a 19. Los domingos de 15 a 19. Miércoles gratis.

El Zanjón de Granados
Defensa 755. 4361-3002. De lunes a viernes de 11 a 17 y domingos de 12 a 17:30. Visitas guiadas: de lunes a viernes a cada hora, entre las 11 y las 17, duran una hora. Los domingos, cada media hora, también tienen media hora de duración y empiezan a las 12. Guías bilingües.

Galería Wussman
Venezuela 574. 4343- 4707. De lunes a viernes de 10 a 20 y los sábados de 10 a 14.

Farmacia La Estrella
Defensa 201. 4343-4040/ 4331-7220. De lunes a viernes de 9:30 a 19:30.

Manzana de las Luces
Perú 272. 4342-9930/6973. Todos los días de 15 a 20. Visitas Guiadas: lunes a viernes a las 15. Sábado y domingo de 15 a 20, cada hora y media.

La Librería de Ávila
Alsina 500. 4331-8989. De lunes a viernes de 8:30 a 20 y los sábados de 10 a 17.

Santa Casa de Ejercicios Espirituales
Independencia 1190. 4305-4285. Un domingo por mes, se realiza una visita guiada de dos horas. Niños hasta 12 años, gratis. La visita es sólo en español.

Puerto Madero

A cinco minutos del centro, el circuito turístico perfecto: buena mesa, hotelería cinco estrellas, vida silvestre y abundante historia de la ciudad.

El Puente de la Mujer, del arquitecto valenciano Santiago Calatrava, resplandece en el Dique 3 de Puerto Madero.
Es el barrio más joven de la ciudad, ubicado en una zona antigua y tradicional: el puerto mismo de Buenos Aires. Fue éste un proyecto de Eduardo Madero (de quien tomó su nombre definitivo) inaugurado en 1889. Su vida útil real no superó los 20 años pero sus docks de ladrillos ingleses en aspecto y construcción, hechos entre 1900 y 1905, todavía están en pie.

La decadencia del puerto comenzó en 1930 y quedó abandonado hasta los 90, cuando se inició la reconstrucción edilicia de toda el área. El resultado es una insólita mezcla de arquitectura de última generación y las antiguas estructuras −diques, depósitos, silos− recuperadas con gracia para servir de restaurantes de toda laya, viviendas particulares, oficinas, proyectos hoteleros de alto nivel como el Hilton y el Faena Hotel & Universe… y hasta una universidad.

Las calles tienen nombre de mujeres importantes en la vida de la Argentina, de todos los tiempos: Encarnación Ezcurra, esposa del Gobernador Juan Manuel de Rosas, Alicia Moreau de Justo, médica y política, Olga Cossettini, maestra y pedagoga santafesina y Azucena Villaflor, fundadora de las Madres de Plaza de Mayo, también ella desaparecida.

En la zona Este, las construcciones modernas crecen a velocidad sorprendente: se calcula que en 2007, 14.000 porteños habrán elegido la zona para vivir.

La zona de Puerto Madero encuentra su límite en Dársena Norte (a la altura de la Avenida Córdoba). En ese lugar, de marzo a octubre, el Buque Almirante Irízar luce su silueta empinada y su inconfundible casco naranja: se trata de un rompehielos que cada primavera rumbea al sur, para hacer la Campaña Antártica y que se puede visitar. Los guías son los mismos tripulantes que llevan a los interesados en grupos de a veinte a recorrer todo el barco, desde el puente a la sala de máquinas, en un reconocimiento que apasiona a gente de todas las edades. Enfrente, el edificio de una disco se inspira en la Ópera de Sydney y balconea sobre el Dique 4, en el que el Yacht Club reserva su club house flotante sólo para socios.

En el Dique 3, el Puente de la Mujer extiende su estilizada silueta sobre las aguas. Fue diseñado por el arquitecto e ingeniero valenciano Santiago Calatrava y se inauguró a fines del 2001. Se trata de una estructura de acero, con forma de arpa acostada, que costó seis millones de dólares y se destina a uso peatonal. Un original sistema de rotación permite el tránsito marítimo por el dique (como también ocurre con los antiguos puentes que dividen los diques entre sí), mientras que un mecanismo de seguridad impide el paso de los peatones si el viento sopla a más de 70 km por hora. Una circunstancia que nunca atemorizó a su vecina, la entrañable Fragata Sarmiento, el antiguo Buque Escuela de la Armada Nacional, construido en Inglaterra en 1898. Su delicada figura navegó los mares del mundo hasta 1940. Desde 1995 está anclado en Puerto Madero, para delicia suprema de los chicos que pueden visitarla y enterarse de cómo eran los buques en aquellos tiempos. Está en perfecto estado de conservación, y aunque merecería renovar la cartelería y serían bienvenidas las visitas guiadas, no hay que dejar de conocerla.

Del otro lado del Dique, conocido como Puerto Madero Este, el Edificio Molinos Río de la Plata es un enorme conjunto de silos del 1902, que da fe de la época en que el país fue llamado “granero del mundo”.

En el último Dique, el 1, espera la Corbeta Uruguay, que con 131 años de edad, es una de las naves argentinas más antiguas aún a flote. Así como se ve, en 1903, comandada por Julián Irízar, rescató en la Antártida a los náufragos de la expedición científica sueca de Otto Nordenskjöld. Británica de nacimiento, también fue Buque Escuela y como tal realizó 37 viajes de instrucción.

A esa altura, del otro lado de los diques, aguarda la antigua Costanera Sur que aún conserva las bajadas al río y el espigón de cuando era el balneario municipal de la ciudad, (antes de que, en la década de los 70, se iniciara la construcción de la Reserva Ecológica). En la esquina de Avenida España y Dellepiane, se encuentra el Museo de Calcos, donde se ven reproducciones de las más importantes esculturas de la historia del arte mundial: son tres salones pequeños y las estatuas de yeso −la Venus de Milo, el David, entre otros− están un tanto amontonadas en un conjunto simpático y curioso de ver. En el lugar funciona la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova, cuyos alumnos trabajan en los pabellones.

Si de esculturas se trata, en diagonal al Museo, está la Fuente de las Nereidas, una de las piezas más importantes de la ciudad, obra de la escultora tucumana Lola Mora. Su primer destino, en 1903, intentó ser la Plaza de Mayo pero al año siguiente se la instaló en el Paseo de Julio (hoy Leandro N. Alem), desde donde fue trasladada por impúdica al lugar que hoy ocupa. Fue en 1918, cuando se inauguró el balneario municipal.

Casi enfrente, está la entrada principal a la Reserva Ecológica, 350 hectáreas pobladas de vegetación típica del delta, en las que viven 250 especies de aves, anfibios, reptiles y mamíferos y 50 variedades de mariposas: para poder verlos hay que evitar los fines de semana, sobre todo por las tardes, donde el lugar está superpoblado de visitantes. Fauna y flora se pueden apreciar en un paseo largo que se hace caminando o en bicicleta y que tiene su mejor parte a orillas del río, donde se disfruta del silencio, viendo los barcos entrar o salir del puerto y de una panorámica poco usual de la ciudad.

Los recorridos están señalizados y en el lugar hay vigilancia permanente, pero también ofrecen la posibilidad de hacer visitas guiadas.

No es el único espacio verde de la zona: entre la Avenida Calabria y las calles Rosario Vera Peñaloza, Julieta Lantieri y Juana Manso, a la altura del Dique 2, se extiende el Parque Micaela Bastidas (así se llamaba la esposa del líder inca Tupac Amaru) y sus siete hectáreas de diseño ultramoderno, tan original como agradable de ver.

El paseo por las anchas veredas de la avenida Tristán Achával Rodríguez, la costanera, permite ver algunos testimonios del Balneario Municipal que, desde 1918 hasta fines de los años 40 fue un escenario importante de la vida porteña en verano. Aún siguen en pie los faroles originales importados de Francia; la glorieta que, a la altura de la Av. Belgrano, protege el monumento a Luis Viale (héroe de un naufragio frente a esas costas) que originalmente estaba en la Recoleta, y el mástil que, en la intersección del Boulevard de los Italianos, conmemora la visita del príncipe Humberto de Saboya en 1924. Por último, la Cervecería Munich −actual sede del Centro de Museos de Buenos Aires−, construida por el arquitecto húngaro Andrés Kalnay en 1927, es el único testimonio edilicio de la intensa vida social que alguna vez tuvo la Costanera Sur.

Reserva Ecológica
Av. Tristán Achával Rodríguez 1550. 0800-444-5343/ 4893-1588/1597. De abril a septiembre, martes a domingos de 8 a 18. De octubre a marzo de 8 a 19. Hay dos accesos: el principal está a la altura de la calle Brasil, el otro a la altura de Viamonte, en ambas hay baños y centros de información. Visitas guiadas: sábados, domingos y feriados a las 10:30 y a las 15:30. Gratis. Hay guías de habla inglesa.

Museo de Calcos y Escultura Comparada
Av. España y Dellepiane. De lunes a viernes de 9:30 a 13. Sábados y domingos de 11 a 18. Los fines de semana, visitas guiadas durante todo el día.

Museo Flotante Buque Fragata Sarmiento
Dique 3. Todos los días de 9 a 20.   

Museo Buque Corbeta Uruguay
Dique 1. 4314-1090. Todos los días de 9 a 20:45. Las visitas se suspenden si llueve. Visitas guiadas.

Buque Almirante Irízar
Dique 4. (Entrada del estacionamiento por Cecilia Grierson y Av. Tristán Achával Rodríguez). Viernes, sábados y domingos de 14 a 18, entre marzo y octubre; el resto del año, el Irízar realiza la Campaña Antártica. Gratis.

Palermo

Barrio multifacético, alberga grandes parques, zonas residenciales, polos gastronómicos y museos. Para recorrerlo tanto de día como de noche.
 
La Boutique del libro. Autor: Guadalupe Gaona
 
Palermo es el barrio más grande de la ciudad y cada uno de sus rincones esconde una esencia y un ritmo que lo diferencia de los demás. Gran parte de su superficie es ocupada por bosques y parques, que dan forma al corazón verde de Buenos Aires y que fueron diseñados en su mayoría por el paisajista francés Carlos Thays. El Parque 3 de Febrero, el planetario, el Jardín Japonés, el Jardín Botánico y los lagos convocan durante la semana y especialmente los sábados y domingos a cientos de amantes del deporte que llegan hasta ahí para caminar, correr, andar en bicicleta o patines, jugar al fútbol y hacer ejercicio. Además, el barrio alberga el Hipódromo, el Lawn Tenis (donde se disputan muchos de los torneos) y el campo de polo, uno de los deportes más tradicionales del país. Allí, en la catedral del polo, se lleva a cabo el Campeonato Argentino, en el que participan algunos de los mejores jugadores. Si sos amante del deporte, vale la pena planificar el viaje y asistir a uno de los encuentros.

Para los más chicos, el Zoo ofrece contacto directo con diferentes especies de animales en medio de la ciudad. Una opción diferente es visitar el zoológico de noche, excursión que debe ser reservada con anticipación.

Palermo Chico y Palermo Viejo

Palermo Chico
es la parte más cercana al río de la Plata, que linda con la costanera norte, cerca del Aeroparque Jorge Newbery. Alberga uno de los rincones más exclusivos de la ciudad, Barrio Parque, donde tienen sus casas diversas personalidades del mundo artístico y de la política nacional. Ubicado entre avenida Del Libertador, Tagle, Salguero y Juez Tedín, fue diseñado por Carlos Thays con curvas y abundantes espacios verdes. Sobre las avenidas Libertador y Figueroa Alcorta se encuentran algunos de los más atractivos museos de la ciudad como el Malba, el de Arte Decorativo y el de Arte Popular.

Palermo Soho, antes conocido como Palermo Viejo, es la parte del barrio que más creció en la última década. Bautizado en honor a su homónimo neoyorquino, se convirtió en el centro de la moda y el diseño, desde que se asentaron allí diseñadores jóvenes e independientes, creadores de ropa, accesorios y otros objetos. Cada sábado y domingo, además, las plazas Armenia y Cortázar albergan originales ferias artesanales. Esta expansión estuvo acompañada por el desarrollo gastronómico de la zona, que se fue poblando de restaurantes y bares fashion. Sus especialidades étnicas, cocinas de autor y parrillas convocan a locales y extranjeros todos los días de la semana, hecho que convirtió al barrio en una zona en constante movimiento.

Hacia Palermo Hollywood y Las Cañitas

Una de las calles principales de Palermo Soho es Jorge Luis Borges, que honra al escritor argentino que vivió en el 2135 hasta 1914. La arteria comienza en la plaza que homenajea a otro de los grandes autores argentinos, Cortázar, y culmina en la céntrica avenida Santa Fe. De noche el barrio es una de las áreas más atractivas para los jóvenes, que se reúnen en los bares a la espera de la hora para ir a bailar en el vecino Palermo Hollywood, del otro lado de la avenida Juan B. Justo, bautizado así por la cantidad de productoras de televisión, cine y publicidad que se asentaron allí. 

Otro polo gastronómico y de vida nocturna en Palermo es Las Cañitas, área ubicada detrás del campo de polo. También hasta aquí llegaron las importantes marcas y nóveles diseñadores, por lo que el el barrio es ideal para ir de compras.


Jardín Botánico
Av. Santa Fe 3951 (y Av. Las Heras)
Cuenta con entre 5.000 y 6.000 especies de plantas y está decorado con numerosas esculturas y fuentes.

Zoológico de Buenos Aires
Av. Las Heras y Av. Sarmiento
T: (011) 4011-9900
http://www.zoobuenosaires.com.ar/
Alberga 2.500 ejemplares de 350 especies. También se puede visitar de noche.

Sociedad Rural Argentina
Av. Sarmiento y Av. Santa Fe
T: (011) 4324-4700
http://www.ruralarg.org.ar/
Es el centro de exposiciones más importante de la ciudad, con 45.000 m² cubiertos y múltiples salas de conferencias.

Monumento de los Españoles
Av. Sarmiento y Av. Del Libertador
Fue donado a la ciudad por la colectividad española en el centenario de la creación de la República Argentina. Su nombre real es “La Carta Magna y Las Cuatro Regiones Argentinas” y fue finalemente inaugurado el 25 de mayo de 1927. 

Jardín Japonés
Av. Carlos Casares y Av. Figueroa Alcorta
T: (011) 4804-4922
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/informes@jardinjapones.org.ar
http://www.jardinjapones.com/
Esta reproducción de un típico paseo japonés exhibe un lago con peces de colores, un espacio de meditación, una casa de té y restaurante. Allí se llevan a cabo exposiciones y talleres vinculados a la cultura japonesa.

Parque Tres de Febrero
Av. Del Libertador y Av. Sarmiento
Fue inaugurado en 1875 por iniciativa del entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento. Las ampliaciones posteriores se realizaron bajo los diseños del paisajista Carlos Thays.

Planetario Galileo Galilei
Av. Belisario Roldán y Av. Sarmiento
T: (011) 4771-9393
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/contacto@planetariogalilei.com.ar
http://www.planetario.gov.ar/

Los lagos
Av. Infanta Isabel y Av. Araola
Rodeados de eucaliptos, talas y ombúes, los lagos artificiales de Palermo ofrecen paseos en botes de remos o a pedal.

Hipódromo Argentino de Palermo
Av. Del Libertador al 4100
Inaugurado en 1876, tiene una superficie de 60 ha y tres pistas de arena de cava. La principal posee 2.400 m y está catalogada como una de las mejores del mundo.

Rosedal Av. Infanta Isabel, Iraola y Presidente P. Montt
Ubicado en el centro del Parque 3 de Febrero, alberga más de 12.000 rosales. Fue creado en 1914 por Carlos Thays y cuenta con bustos de Alfonsina Storni, Dante Alighieri, Federico García Lorca, William Shakespeare y Jorge Luis Borges, entre otros poetas y escritores.

Museo Nacional de Arte Decorativo
Av. Del Libertador 1902
T: (011) 4801-8248
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/museo@mnad.org
http://www.mnad.org/
De estilo neoclásico, el encantador edificio que fuera residencia de los Errázuriz, alberga el museo de Arte Decorativo. Muebles, esculturas, pinturas, porcelanas y tapices conforman parte de la colección.

Museo de Arte Popular José Hernández
Av. Del Libertador 2373
T: (011) 4803-2384
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/Info_hernandez@buenosaires.gob.ar
http://www.museohernandez.org.ar/
Artesanías tradicionales, objetos de plata, hueso, madera, cuero, hierro, instrumentos musicales y otras obras de alfarería, vidrio y textiles conforman parte del legado del museo.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba)
Av. Figueroa Alcorta 3415
T: (011) 4808-6500
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/info@malba.org.ar
http://www.malba.org.ar/
La colección del empresario Eduardo Constantini incluye más de 200 obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Antonio Berni, Wilfredo Lam y Guillermo Kuitca, entre otros.

Pasajes de Palermo Soho
Russel (Serrano al 1600), Santa Rosa (Serrano al 1700), Soria (Serrano al 1800).
Vestigios de una fallida urbanización obrera, esconden algunas de las casas más exclusivas de la ciudad.

Feria artesana Plaza Cortázar
Honduras y Serrano

Feria artesanal Plaza Armenia
Armenia y Costa Rica

Pasaje Darwin
Cada fin de semana sorprende con su feria de artes plásticas y artesanías, así como con sus actividades culturales y espectáculos.

Los mejores cafés de la Argentina

Tradicionales, históricos y referentes únicos de su ciudad y los habitantes que hicieron de ellos un refugio para el encuentro o la mesa solitaria. Un listado con los bares históricos de Buenos Aires y el Interior del país.


Fueron, y son, espacios de pertenencia a los que se recurre con una constancia tan fiel que puede datar de toda una vida. Es que más allá de la visita eventual al café que se encuentra azarosamente al paso, siempre hay uno que, por una razón u otra, convoca con regularidad. Tal es el fanatismo que despiertan que, en algunos de ellos, hay que esperar un buen rato para conseguir una mesa disponible.

Los más emblemáticos están vinculados a la más pura tradición cultural de su ciudad, ya sea porque por sus mesas pasaron ilustres personalidades o bien porque fueron motivo de inspiración para autores, músicos y compositores.

Si bien la filosofía WI FI se impuso en la mayoría de los locales, no son pocos los que respetan y conservan desde su estilo arquitectónico hasta las "especialidades de la casa".

Hoy, son frecuentados sin distinción de género, pero hasta mediados del siglo XX sus mesas estaban reservadas solo para los caballeros. Las damas debían conformarse con las firmas que habilitaban el "Salón Familias" tal como sucedía, por ejemplo, en el desaparecido Argos, de Federico Lacroze y Alvarez Thomas.
Algunos fueron calificados de "notables", otros, sobreviven con esfuerzo. Un grupo de elite, alberga shows para turistas y un remozamiento que los convierte en espacios cinco estrellas.

Pero, más allá de disquisiciones y categorías, la mayoría sigue en pie conservando la silla de madera, el mostrador con sandwicheras, la pizarra negra con el menú clavado, la puerta vaivén y el mozo de chaqueta blanca.

Aquí va un listado con algunos sitios emblemáticos que no pueden dejar de visitarse.

Tortoni (Capital Federal)


La más española de las avenidas de Buenos Aires alberga uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad. Su historia lo convierte en un sitio en el que se respira cultura y tango. Se inauguró a fines de 1858 y tomó su nombre de un establecimiento del Boulevard des Italiens en el que se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XlX.

Su bodega tiene una nutrida cartelera de espectáculos y varias veces fue convertida en estudio de radio. Además del café, son memorables sus picadas. Por sus mesas de Avenida de Mayo al 800 desfilaron desde Alfonsina Storni y Benito Quinquela Martín a Jorge Luis Borges y Julián Centeya pasando por la porteñísima Tita Merello, quien dejó un cuadro de recuerdo.

Varela Varelita (Capital Federal)

En la Avenida Scalabrini Ortiz y Paraguay, un clásico bar sin restaurar a pocas cuadras de lo más sofisticado de un Palermo poblado de reductos de moda y nada de tradición. El lugar es muy frecuentado por cierta intelectualidad que hace de sus mesas una extensión de la biblioteca casera. Imperdible su café con leche bien espumante.

Las Violetas (Capital Federal)

El 21 de septiembre de 1884 se inauguró esta confitería que haría historia en la esquina de la Avenida Rivadavia y Medrano. Carlos Pellegrini asistió a la apertura y Roberto Arlt fue uno de sus clientes más renombrados.

En la década de 1920 se construyó el actual edificio marcado por arañas doradas, vidrieras y puertas de vidrios curvos, vitrales franceses y pisos de mármol italiano. Permaneció cerrado muchos años, pero en 2001 una restauración dejó el lugar a nuevo devolviéndole aquella elegancia que fuera su sello distintivo. En 1998, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires la declaró como "Lugar Histórico de la Ciudad". Son famosas sus meriendas con tortas que permiten olvidar por un rato la dieta.

Esquina Homero Manzi (Capital Federal)

Si de esquinas tangueras se trata, la de San Juan y Boedo está asociada a la más pura cultura ciudadana. Homero Manzi la consagró con el tema "Sur", una de sus máximas creaciones. Durante el día, es una parada obligada para los vecinos de Boedo. Por las noches, se convierte en uno de los sitios más reclamados por los turistas que buscan un show de tango con contexto tradicional.

De los Angelitos (Capital Federal)

Fue reconstruido luego de permanecer varios años cerrado. Hoy, sus paredes de Avenida Rivadavia y Rincón recrean la vieja gloria de uno de los sitios más tradicionales de la ciudad. Muy frecuentado por los turistas extranjeros, ofrece por las noches shows y cenas cinco estrellas. Durante el día, se puede tomar café mientras se escuchan los acordes, grabados o en vivo, de la música de Buenos Aires.


Café De García (Capital Federal)

En Sanabria y José Pedro Varela, en el límite de Villa Devoto, se emplaza este café y bar. La clientela lo convirtió en un centro de encuentro inevitable del barrio cuyas rondas de café se extienden hasta la hora de las picadas más famosas de Buenos Aires que le dieron repercusión internacional al lugar.

La Farmacia (Capital Federal)

En Avenida Directorio al 2400, el barrio de Flores ofrece un sitio especial: una antigua farmacia reconvertida en bar. Frascos y estantes de época le otorgan al espacio la originalidad que remite a su nombre. Es un lugar ideal para ir con amigos, desayunar o merendar, y también dejarse llevar por algunas de las especialidades de su almuerzo o cena.

El Gato Negro (Capital Federal)


Otro clásico de Buenos Aires que fusiona el aroma de café con el de las más exquisitas especias y el té. Una parada ideal antes de asistir a algunos de los teatros de la zona. El lugar, ubicado en Av. Corrientes 1669, conserva en inmejorable estado el mobiliario de época. Es un refugio detenido en el tiempo donde se respira atmósfera ciento por ciento porteña.


La Giralda (Capital Federal)

Otra pausa que no se puede soslayar en la Calle Corrientes. Entre Paraná y Uruguay se levanta este sitio de clima bohemio muy concurrido por jóvenes militantes y estudiantes universitarios. Además de sus cafés, es imperdible el chocolate con churros.


Café de Juan (Capital Federal)

En Camarones 2702, en Villa General Mitre (entre Villa del Parque y Flores), lejos del mundanal ruido y las luces del Centro, este café, considerado uno de los "notables" de la ciudad, es atendido por una familia que no modificó en nada su aspecto original. Ideal para madrugadores ya que abre cerca de las seis de la mañana.

Otros recomendables y con historia son el Bar Británico (frente a Parque Lezama), La Biela (Recoleta), Richmond (sobre la Calle Florida), 36 Billares (en la Avenida de Mayo), y Oviedo (Mataderos), por citar solo algunos de los más de diez mil cafés y bares habilitados de una ciudad de Buenos Aires que hizo de este hábito un sello distintivo.

Por el Interior:

El Cairo (Rosario)
Una de sus mesas era la frecuentada por Roberto Fontanarrosa y sus amigos. Bautizada como "La mesa de los galanes" hoy se distingue del resto a modo de homenaje al genial escritor. Algunos días a la semana es posible presenciar espectáculos musicales. Quien quiera descifrar la verdadera identidad de la ciudad no puede dejar de tomarse un café en la esquina de Sarmiento y Santa Fe.


Sorocabana (Córdoba)
En San Jerónimo 98 no existe el letrero de "Cerrado". Es que el Sorocabana abre las 24 hs. a la espera de la visita de los turistas y lugareños más encumbrados. Imperdibles sus medialunas caseras.


Dos Chinos (San Salvador de Jujuy)
Con casi un siglo de vida es un lugar referencial de la vida social de la ciudad. Parroquianos y visitantes convirtieron a este café en un mojón de identidad jujeña..


El Mariscal (Corrientes)
En la esquina de Pellegrini y Salta, este emblemático espacio permite hacer un alto en el camino y disfrutar de exquisitas infusiones. Una de las características del lugar es su oferta cultural basada en mesas redondas, exposiciones, y presentaciones de libros en medio de una mesa bien regada por un exquisito café.

Lugares para tomar el té y probar cosas ricas en Buenos Aires

Una buena opción para quienes quieran celebrar la hora del té con todas las letras son las propuestas de los hoteles cinco estrellas. Para quienes prefieran la calidez del hogar, un listado de lugares que ofrecen cosas riquísimas para llevar.

Con guantes blancos - Alvear Palace

Es uno de los ámbitos europeos más elegantes de Buenos Aires y, como tal, ofrece una cuidada carta de tés que incluye una selección de blends -creación de Inés Berton- sobre la base de té negro, amén de los negros tradicionales y los verdes, a los que se arrima la pastelería del chef Ricardo Basconcello.
El té tiene lugar en L' Orangerie, con sus impecables mesas vestidas de hilo embellecidas por la vajilla inglesa y la platería. En el ritual no faltan scones tibios, variedad de mini pâtisserie, tarteletas frutales, mini gâteaux, livianos finger sandwiches de crema de pepinos y eneldo, y el clásico baguel con salmón ahumado. Por persona, $140. Con copa de espumante, $160. Lunes a sábados de 16.30 a 19.30. Domingos, de 17 a 19. 30.
Avenida Alvear 1891 I T: (011) 4808-2100 I http://www.alvearpalace.com/


Viaje en el tiempo - Palacio Duhau - Park Hyatt

Construido por el arquitecto francés León Dourge e inspirado en el castillo de Marais en la zona de Ile-de-France, el Palacio Duhau - Park Hyatt invita a recrear una de sus veladas más antiguas a través de la experiencia del té. Servido en los salones del Piano Nobile, con su boisery intacta, su chimenea y una gran terraza con vista al imponente jardín, la hora del té es una verdadera ceremonia que remite a su celebración en la Buenos Aires de los años 30. La propuesta, diseñada por el chef italiano Fabio Brambilla, combina delicados scones, sándwiches y pastelería con una selección de dulce de leche artesanal, crema chantilly y mermelada. Estas delicias son escoltadas por una amplia colección de tés y una copa de espumante. Por persona, $ 120.

Avenida Alvear 1661I T: (011) 5171 -1351I buenosaires.park.hyatt.com


Personalidad Chomnalez - Caesar Park

Desde hace diez años, Beatriz Chomnalez es la marca registrada de una de las propuestas más exquisitas en la ruta del té porteño. Su devoción por la cocina francesa la han llevado a instruirse en el Cordon Bleu parisino, la École de Varenne y con Gérard Mulot, súper pastelero francés, cuya torta Chez Mulot es estrella en este servicio, cubierta de chocolate y espolvoreada con almendras molidas. Mini sandwiches estilo british, scons tibios, macarrones, madeleines, un menú de tés en hebras diseñado por Tealosophy y la variedad de cafés Nespresso completan el rito. Sin copa de espumante, $ 113. Las dulces creaciones de Beatriz se venden en un mini local, a un costado del salón de té. Todos los días de 17 a 19:30.

Posadas 1232 I T: (011) 4819-1100 I http://www.caesar-park.com/



Lujo francés - Sofitel

Ubicado en pleno Art District porteño, Sofitel propone un menú para los amantes de la "patisserie française" servido en el distinguido Café Arroyo. Ambientado como los tradicionales cafés de Buenos Aires, desde allí se accede a La Bibliothèque, un cálido espacio que invita a disfrutar de la buena lectura frente a una soberbia chimenea de mármol. Las irresistibles propuestas del chef Olivier Falchi se dejan probar en cualquiera de los dos espacios. Miembro de la Academia Culinaria de Francia y del Instituto Les Toques Planches, su saber toma forma en una variedad de mini tortas, té en hebras de Arkadia, jugos naturales, mini-sandwiches caseros, tarteletas frutales, tortas dulces, tuils y bombones servidos en porcelana antigua y delicada platería. Thé La Bibliothèque, para dos personas, $150 con copa de espumante. También ofrece una opción más acotada con torta, scones y madeleines. Por persona, $65. Todos los días, de 8 a 1.

Arroyo 841 I T: (011) 4131-0140 I http://www.sofitel.com/gb/hotel-3253-sofitel-buenos-aires/index.shtml

Té clásico - Park Tower

Ubicado en la torre contigua al Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center, Park Tower forma parte de Luxury Collection de la cadena Starwood. En su recepción, el Lobby Lounge propone pasar la tarde en compañía de una holgada variedad de tés, tortas, scones, budines, biscottis, delicateseen y finger sándwiches preparados por la chef Romina Paola Romero. La escena se completa con la música de un piano y un arpa que suenan en vivo distintos días de la semana. Por persona, $75.

Leandro N. Alem 1193 I T. (011) 4318-9100 I http://www.starwoodhotels.com/luxury/property/overview/index.html?propertyID=233


Otras opciones

Tealosophy. En un coqueto local de la galería Promenade, junto al hotel Alvear, se respira un aire impregnado de aromas a té. Las hebras, clasificadas, se multiplican en las estanterías de este exquisito reducto, punto de venta de la marca Tealosophy, creada por Inés Berton. Esta reconocida tea blender y compradora especializada desarrolló su talento en New York. Para ella, distinguir las peculiaridades de cada té y saber combinarlas con expresiones aromáticas de flores, hierbas, frutos y ahumados es un ejercicio cotidiano. El resultado es que hace rato se la disputan los grandes hoteles y buenos restaurantes. Y para cada uno, Inés tiene el blend específico.
Tealosophy.

Av. Alvear 1883. Local 37. T: (011) 4808-0483 I Gorriti 4865, Palermo I http://www.tealosophy.com/
Croque Madame. Museo de Arte Decorativo. Por las tardes pueden disfrutarse exquisitas tortas caseras y sándwiches, en una ambiente señorial. Durante los días soleados, imperdible tomar el té en el jardín. Hay una opción de té completo con té o café, jugo de naranja, tostadas con manteca y dulce, tostado de jamón y queso, budín, scons, media porción de torta y masitas. Cuenta con otros dos locales, uno en Callao 1569 y otro en CasaSur Art Hotel (Av. Callao 1823). En éste último se sirve el té en hebras de Teeson. Abierto todos los días.

Avenida del Libertador 1902 I T: (011) 4806-8639 I http://www.croquemadame.com.ar/
Sirop Follie. Enfrente al restaurante Sirop, una propuesta joven para el Tea Corner -como el de los hoteles de lujo- con muy buenos tés y cafés acompañados por tortas, petit fours y mini cakes caseras. Abierto todos los días a partir de las 12.

Vicente López 1661, local 12 I T: (011) 4813-5900.

Para comer y comprar cosas ricas

Inés Bracco. Beruti 2751. T: (011) 4822-6694. La mejor casa de chocolates de Buenos Aires ofrece también recomendada pastelería europea. Sólo para llevar.

Como en casa. Riobamba 1239. T: (011) 4816-5507. Además tiene sucursales en Belgrano, Recoleta y, próximamente, en Quintana y Juncal. . Local moderno y coqueto, ideal para reunirse con amigas y comer tortas y tartas dulces riquísimas, también hacen delivery. Más info: http://www.tortascomoencasa.com/

María de Bambi. Ayacucho 1821. T: (011) 4804-9800. Para muchos un revival del antiguo Bambi de la calle Riobamba. Lo cierto es que allí pueden encontrarse algunas de las tortas y masas más recordadas de la mítica confitería. El local es mínimo y muy concurrido.

Nucha. O´Higgins y Zabala. T: (011) 4783-6120/ 0801. Los fines de semana en esa esquina de Belgrano hay que entrar a los codazos. Nucha se hizo famosa por su mano excelsa para la pastelería. Abrió sucursales en Paraná 1343, Lafinur 3368, Cerviño 4417, Salguero y Cabello, Armenia 1540 y el Patio Bullrich. Más info: http://www.nuchacafe.com/

Maru Botana. 11 de septiembre 982. T: (011) 4772-2478. En un cálido y simpático local con vidriera se desparrama el exagerado mundo de Maru, con porciones de tortas enormes, donde abundan los frutos rojos y los chocolates. Scons salados de tamaño extra large. Pensado para glotones.

Clásica Victoria. Sucre 664. T: (011) 4793-3886. Comenzaron con el local de Martínez. Sus sandwiches son de lo más recomendables junto a las tortas y budines. De 8.30 a 20.30, tienen mesas para disfrutar de su pastelería.

Las Tortas de Mamía. Soldado de la Independencia 1177. T:  (011) 4773-8986. Con más de 30 años en la zona, sus tortas ya son un emblema. La más pedida es la Años locos, que combina bizcochuelo y mousse de chocolate, crema y cobertura de merengue italiano Su última propuesta es acompañar las clásicas tortas con una exquisita taza de té en hebras (Tealosophy). Eso es posible en su nuevo local de Barrio Norte (Pagano 2748, T: (011) 4801-8077).

Las Violetas. Rivadavia 3899. T: (011) 4958-7387. Desde 1884, un clásico de Almagro y de Buenos Aires. Desde que reabrió, no resulta fácil encontrar mesa. Híper abundantes, los tés María Cala y La Violetera son para compartir mientras se admiran los vitrales y farolas.

Violeta Café
. Juan Segundo Fernández 147. San Isidro. Un clásico de las Lomas, ahora también restaurante, conserva intacta la buena pastelería que lo hizo famoso.

Si viajás

Arrayán. Mirador Arrayán. T: (02972) 42-5570. En la vieja ruta camino a Chapelco, San Martín de los Andes. Una típica construcción de montaña diseñada por el arquitecto Bustillo para la inglesa Renée Dickinson en los años ´30. Funciona como casa de té dentro del hotel Ten Rivers & Ten Lakes con una asombrosa vista del Lago Lácar.
Totalmente renovada, este año son Huber López y Manuela Texidor los encargados de elaborar los panes y la pastelería caseros en el horno a leña. Una de las propuestas imperdibles es la torta Selva Negra Patagónica, elaborada con frutos rojos. Además, sirven picadas regionales.

Ty Gwyn. 9 de julio 111. T: (02965) 49-1009. Gaiman, Trelew. Chubut. Para tomar el típico té galés, con utensilios traídos en 1865 por los colonos. Además de la célebre torta negra, hay de crema, de manzanas y panes caseros con dulces de estación. De 14 a 19:30.

martes, 19 de abril de 2011

Tenes chicos y queres ir a comer afuera. Esta es la lista de los 10 restaurantes para ir con chicos en Buenos Aires

Cocinar para el batallón o salir a comer afuera; he ahí un dilema del que las familias empiezan a liberarse gracias a los child friendly. En estos espacios los chicos son más que bienvenidos.


El Padrino
Este enorme restaurante de la Costanera es ideal para niños de todas la edades porque el espacio para ellos es grandísimo y los juegos, variados. Los más chiquititos -hasta tres años- tienen la pileta con miles de pelotas y una calesita de las que se mueven dando vueltas el manubrio. Los de un par de años más grandes saltan en el inflable; los de seis y siete pueden jugar al Metegol, y más crecidos ya apuntan a los juegos de PC.
Para ellos hay también un menú infantil ($25,50) que incluye una pasta a elección, o una milanesa de peceto con papas fritas o puré, y un helado. No incluye bebida.
Rafael Obligado 6920, Costanera Norte. T: 4781- 4110. Web. Todos los días mediodía y noche. Sólo AmEx y Visa.


La Escondida
Con un estilo canchero, esta parrilla que tiene dos sucursales, una en Palermo y otra en Núñez, apuesta por la buena calidad de la carne, un ágil salad bar y un servicio joven y mixto, vestidos con los colores del campo. En la de Núñez el área para los chicos es más chica que la de Palermo, pero igual de divertida. Es un espacio, un par de escalones más abajo que el patio, con una trepadora de red de soga y tobogán. La sucursal de Palermo cuenta con una habitación más grande donde hay un puente de madera, una tele, hojas y lápices para dibujar, bloques para hacer torres y muñecos de goma para sentarse encima y rebotar. No hay menú infantil.
Costa Rica 4464, Palermo. T: 4833-9138 y Arcos 3200, esquina Campos Salles, Nuñez. T: 4701-1648. Todos los días mediodía y noche.



Ravello
Este restaurante del chef y propietario Javier Harari ha conseguido amalgamar la buena cocina con los sabores sencillos a los que están ¿mal? acostumbrados los niños. Todos los fines de semana, un payaso en zancos los recibe en la vereda. En una típica casona en esquina, en Palermo, el patio con luz natural. Allí, acompañados por una chica, siguen los trucos de un mago que los divierte y les arma figuras con globos. Llegada la comida, cada uno vuelve a su mesa, sin perderse movimiento del mago nariz de payaso.
Los chicos cuentan con el menú Ravellito toda la semana: ñoquis con salsa o milanesa o pechuguita de pollo con papas fritas o puré, una chocotorta o helado y una bebida, además de una bolsita sorpresa ($30).
Honduras 5906, esquina Arévalo, Palermo. Tel: 4770-9400. Web.  Abierto de martes a domingo. En enero, no hay animación para los chicos. El resto del año, sólo los fines de semana.


Canté Pri
Bar lúdico, talleres de acrobacia, teatro y música. Galletitas, chocolatada, pizzetas y otros bocaditos preferidos por ellos, sólo los fines de semana. Los sábados a las 20:30 hay espectáculos de circo, con entrada
Charcas 5216. Tel: 4777-7236.


Pequeña Sociedad
Para chicos de 1 a 5 años. El acento está puesto en el juego llevado a cabo por profesionales (no es que sólo los cuidan...) que trabajan en grupos por edades. Para los grandes hay un bar con una carta breve (ensaladas, tartas, sándwiches). Los chicos tienen menú infantil (bocaditos de pollo, milanesa de peceto, sándwiches, panchos y demás minutas caseras). Durante el fin de semana hay una promo de 1 hora de juego y el almuerzo por $20.
Manuela Pedraza 2311. Tel: 4701-4960. Web




Garbis
Restaurante de cómida árabe y armenia. Funciona con un menú a la carta o un menú fijo ($69, noches de viernes y sábados y domingos todo el día y $59, para el resto de los días). No hay menú infantil. Los más chicos cuentan con un espacio con juegos de mesa y de PC, disfraces, materiales para dibujar y atención de maestras jardineras.
Monroe y 11 de Septiembre, T: 4789.9300. Lerma y Estado de Israel, T: 4866.4000. Scalabrini Ortiz y Cerviño, T: 4511.6600. Web



La Payuca
Parrilla, horno de campo y mate bar. Gran espacio para los chicos con tobogán, túneles, disfraces, maquillaje, juegos didácticos y talleres plásticos. Menú infantil (plato principal y postre) $24.
Santa Fe 2587. Tel: 4823-9330 y Arenales 3443. Tel: 4825-5959. Web


Don Battaglia
Restaurante parrilla de carta interminable y salón especial para chicos, atendido por personal entrenado. En el salón principal hay pantallas para monitorear sus actividades. El menú infantil incluye plato principal, bebida y postre ($23,90).
Scalabrini Ortiz 802, esquina Castillo, Villa Crespo. Tel: 4773-0484/0597. Web



Alé Alé
De la misma cadena que Don Battaglia, un gran salón que se completa en horas pico (conviene ir temprano o ir dispuesto a esperar mesa mientras se consume generosas porciones de maní con cáscara). El menú infantil, al igual que en Don Battaglia, es de $23,90.
Estado de Israel 4503. T: 4867-4618/1902, Almagro. Web


Casimiro
Emblemática cadena de restaurantes pensados especialmente para comer con niños algo más nutritivo que en los fast food. Cocina mediterránea, platos para celíacos, enorme plaza de juegos para chicos de 3 a 12 años. Plaza blanda, laberintos, jungla, video juegos, talleres. Monitores en el salón principal. Concurridísimo los fines de semana.
La Pampa 1549. T: 4780-3079. Web
Hay sucursales en Caballito, San Isidro, Pilar y Mar del Plata.


Librerías con cafés de Buenos Aires

La ciudad de Buenos Aires está plagada de atractivos tanto para sus residentes como para los turistas que la visitan. Su nutrida agenda cultural, la cartelera teatral, sus librerías, los barrios históricos y sus cafés son algunos de los imanes que atraen a quienes deciden transitar sus calles con mirada curiosa sin que nada les pase inadvertido.

En este sentido, desde hace un tiempo, algunas de sus librerías han decidido conjugar bajo un mismo ámbito varios de los principales atractivos que ofrece la ciudad. Así nacieron las que adicionaron a la venta de libros la posibilidad de saborear un humeante café y degustar exquisiteces mientras se consultan las páginas del autor favorito, porque, hay que decirlo, en estas librerías los ejemplares están al alcance de la mano como en ninguna otra. Solo basta con recorrer los estantes, elegir un título y entregarse a la lectura acompañada por una buena taza de café.

5 opciones donde esa combinación es posible:


EL ATENEO GRAND SPLENDID

Es la librería más grande de Latinoamérica y considerada una de las más bonitas del mundo. Se levanta en el mismo espacio en el cual funcionaba el Cine Teatro Gran Splendid, diseñado por los arquitectos Peró y Torres Armengol e inaugurado en 1919. La sala era uno de los ámbitos ineludibles para los cinéfilos, melómanos y amantes del buen teatro. Por su escenario desfilaron desde Carlos Gardel hasta Lola Membrives, y en su pantalla se estrenaron clásicos del cine mudo como Juan sin ropa y la primera película sonora exhibida en Buenos Aries: La divina dama. Todavía hoy es posible recorrer sus pasillos rodeados de libros y deslumbrarse con una arquitectura imponente y bien conservada.
En el espacio que funcionaba como escenario, hoy se levanta un coqueto café desde cuyas mesas se aprecia la cúpula pintada en 1919 por Nazareno Orlandi y que constituye una representación alegórica de la paz como festejo por el fin de la Primera Guerra Mundial. Paul Auster, Mario Vargas Llosa, Ernesto Sábato, Andrés Rivera y Mario Benedetti son solo algunos de los escritores que han presentado sus libros o simplemente recorrido sus pasillos. El local abarca más de 2000 m2 en cuatro plantas de exhibición y venta de sus más de 120.000 títulos en stock. Además, cuenta con un sector destinado a disquerías y venta de filmes en formato dvd. Los viernes y sábados está abierta hasta la medianoche.
Ateneo Grand Splendid.
Av. Santa Fe 1860, Capital Federal.
T: 4813-6052 / 4811-6104
http://www.tematika.com/



CLÁSICA Y MODERNA

Es uno de los espacios emblemáticos que marca el latido cultural porteño. Forma parte del circuito de bares notables y por su importancia fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Don Francisco Poblet, junto a su mujer Rosa Ferreiro, la fundó en el año 1938. En 1987 se transformó en un espacio donde se conjugan libros, espectáculos musicales, café y una exquisita gastronomía. Hoy, Clásica y Moderna está dirigida por Natu Poblet, quien es la responsable de la refinada cartelera artística que se renueva de lunes a lunes. Un sitio de trascendencia internacional que no puede dejar de visitarse.

Clásica y Moderna.
Callao 892, Capital Federal.
T: (011) 4812-8707 / 4811-3670
http://www.clasicaymoderna.com/


CRACKUP


En el corazón de Palermo, este espacio fusiona librería, café y un sector destinado a la realización de eventos y dictado de cursos. Además, funciona anexada una editorial que posibilita el acceso, a partir de cuidadas publicaciones, al trabajo poético de autores noveles que marcan la vanguardia literaria de la ciudad. A pesar de no ser una "librería de viejo" es posible encontrar algunos incunables y volúmenes a precios accesibles.
Crackup.
Costa Rica 4767, Capital Federal.
T: (011) 4831-3502
http://www.crackup.com.ar/








ETERNA CADENCIA
La calidez de sus salas caracteriza a esta librería que ya se ganó un respetable lugar en el circuito porteño. El visitante sentirá que se encuentra como en su propia casa ni bien atraviese el umbral de este emprendimiento que, además de la librería y el café, suma un espacio para charlas y una editorial que publica a nombres jóvenes, pero ya reconocidos, del campo literario argentino como Diego Guebel o Guillermo Piro.
Eterna cadencia.
Honduras 5574, Capital Federal.
T: (011) 4774-4100
http://www.eternacadencia.com/


CÚSPIDE

Su emblemática sede de la calle Florida cuenta con un coqueto café que permite degustar algunas delicias dulces mientras se repasan las páginas de algunos de los volúmenes que convierten a este espacio en uno de los mejores surtidos de la ciudad. Su ubicación, en pleno centro porteño, posibilita el acceso a un numeroso público, incluidos los turistas ávidos de bucear en las letras locales. Se pueden solicitar libros a pedido, un servicio muy utilizado para los que desean rastrear títulos incunables, agotados o de escasa circulación.

Cúspide.
Florida 628, Capital Federal.
T: (011) 328-0575
http://www.cuspide.com/