jueves, 21 de abril de 2011

Palermo

Barrio multifacético, alberga grandes parques, zonas residenciales, polos gastronómicos y museos. Para recorrerlo tanto de día como de noche.
 
La Boutique del libro. Autor: Guadalupe Gaona
 
Palermo es el barrio más grande de la ciudad y cada uno de sus rincones esconde una esencia y un ritmo que lo diferencia de los demás. Gran parte de su superficie es ocupada por bosques y parques, que dan forma al corazón verde de Buenos Aires y que fueron diseñados en su mayoría por el paisajista francés Carlos Thays. El Parque 3 de Febrero, el planetario, el Jardín Japonés, el Jardín Botánico y los lagos convocan durante la semana y especialmente los sábados y domingos a cientos de amantes del deporte que llegan hasta ahí para caminar, correr, andar en bicicleta o patines, jugar al fútbol y hacer ejercicio. Además, el barrio alberga el Hipódromo, el Lawn Tenis (donde se disputan muchos de los torneos) y el campo de polo, uno de los deportes más tradicionales del país. Allí, en la catedral del polo, se lleva a cabo el Campeonato Argentino, en el que participan algunos de los mejores jugadores. Si sos amante del deporte, vale la pena planificar el viaje y asistir a uno de los encuentros.

Para los más chicos, el Zoo ofrece contacto directo con diferentes especies de animales en medio de la ciudad. Una opción diferente es visitar el zoológico de noche, excursión que debe ser reservada con anticipación.

Palermo Chico y Palermo Viejo

Palermo Chico
es la parte más cercana al río de la Plata, que linda con la costanera norte, cerca del Aeroparque Jorge Newbery. Alberga uno de los rincones más exclusivos de la ciudad, Barrio Parque, donde tienen sus casas diversas personalidades del mundo artístico y de la política nacional. Ubicado entre avenida Del Libertador, Tagle, Salguero y Juez Tedín, fue diseñado por Carlos Thays con curvas y abundantes espacios verdes. Sobre las avenidas Libertador y Figueroa Alcorta se encuentran algunos de los más atractivos museos de la ciudad como el Malba, el de Arte Decorativo y el de Arte Popular.

Palermo Soho, antes conocido como Palermo Viejo, es la parte del barrio que más creció en la última década. Bautizado en honor a su homónimo neoyorquino, se convirtió en el centro de la moda y el diseño, desde que se asentaron allí diseñadores jóvenes e independientes, creadores de ropa, accesorios y otros objetos. Cada sábado y domingo, además, las plazas Armenia y Cortázar albergan originales ferias artesanales. Esta expansión estuvo acompañada por el desarrollo gastronómico de la zona, que se fue poblando de restaurantes y bares fashion. Sus especialidades étnicas, cocinas de autor y parrillas convocan a locales y extranjeros todos los días de la semana, hecho que convirtió al barrio en una zona en constante movimiento.

Hacia Palermo Hollywood y Las Cañitas

Una de las calles principales de Palermo Soho es Jorge Luis Borges, que honra al escritor argentino que vivió en el 2135 hasta 1914. La arteria comienza en la plaza que homenajea a otro de los grandes autores argentinos, Cortázar, y culmina en la céntrica avenida Santa Fe. De noche el barrio es una de las áreas más atractivas para los jóvenes, que se reúnen en los bares a la espera de la hora para ir a bailar en el vecino Palermo Hollywood, del otro lado de la avenida Juan B. Justo, bautizado así por la cantidad de productoras de televisión, cine y publicidad que se asentaron allí. 

Otro polo gastronómico y de vida nocturna en Palermo es Las Cañitas, área ubicada detrás del campo de polo. También hasta aquí llegaron las importantes marcas y nóveles diseñadores, por lo que el el barrio es ideal para ir de compras.


Jardín Botánico
Av. Santa Fe 3951 (y Av. Las Heras)
Cuenta con entre 5.000 y 6.000 especies de plantas y está decorado con numerosas esculturas y fuentes.

Zoológico de Buenos Aires
Av. Las Heras y Av. Sarmiento
T: (011) 4011-9900
http://www.zoobuenosaires.com.ar/
Alberga 2.500 ejemplares de 350 especies. También se puede visitar de noche.

Sociedad Rural Argentina
Av. Sarmiento y Av. Santa Fe
T: (011) 4324-4700
http://www.ruralarg.org.ar/
Es el centro de exposiciones más importante de la ciudad, con 45.000 m² cubiertos y múltiples salas de conferencias.

Monumento de los Españoles
Av. Sarmiento y Av. Del Libertador
Fue donado a la ciudad por la colectividad española en el centenario de la creación de la República Argentina. Su nombre real es “La Carta Magna y Las Cuatro Regiones Argentinas” y fue finalemente inaugurado el 25 de mayo de 1927. 

Jardín Japonés
Av. Carlos Casares y Av. Figueroa Alcorta
T: (011) 4804-4922
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/informes@jardinjapones.org.ar
http://www.jardinjapones.com/
Esta reproducción de un típico paseo japonés exhibe un lago con peces de colores, un espacio de meditación, una casa de té y restaurante. Allí se llevan a cabo exposiciones y talleres vinculados a la cultura japonesa.

Parque Tres de Febrero
Av. Del Libertador y Av. Sarmiento
Fue inaugurado en 1875 por iniciativa del entonces presidente Domingo Faustino Sarmiento. Las ampliaciones posteriores se realizaron bajo los diseños del paisajista Carlos Thays.

Planetario Galileo Galilei
Av. Belisario Roldán y Av. Sarmiento
T: (011) 4771-9393
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/contacto@planetariogalilei.com.ar
http://www.planetario.gov.ar/

Los lagos
Av. Infanta Isabel y Av. Araola
Rodeados de eucaliptos, talas y ombúes, los lagos artificiales de Palermo ofrecen paseos en botes de remos o a pedal.

Hipódromo Argentino de Palermo
Av. Del Libertador al 4100
Inaugurado en 1876, tiene una superficie de 60 ha y tres pistas de arena de cava. La principal posee 2.400 m y está catalogada como una de las mejores del mundo.

Rosedal Av. Infanta Isabel, Iraola y Presidente P. Montt
Ubicado en el centro del Parque 3 de Febrero, alberga más de 12.000 rosales. Fue creado en 1914 por Carlos Thays y cuenta con bustos de Alfonsina Storni, Dante Alighieri, Federico García Lorca, William Shakespeare y Jorge Luis Borges, entre otros poetas y escritores.

Museo Nacional de Arte Decorativo
Av. Del Libertador 1902
T: (011) 4801-8248
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/museo@mnad.org
http://www.mnad.org/
De estilo neoclásico, el encantador edificio que fuera residencia de los Errázuriz, alberga el museo de Arte Decorativo. Muebles, esculturas, pinturas, porcelanas y tapices conforman parte de la colección.

Museo de Arte Popular José Hernández
Av. Del Libertador 2373
T: (011) 4803-2384
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/Info_hernandez@buenosaires.gob.ar
http://www.museohernandez.org.ar/
Artesanías tradicionales, objetos de plata, hueso, madera, cuero, hierro, instrumentos musicales y otras obras de alfarería, vidrio y textiles conforman parte del legado del museo.

Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba)
Av. Figueroa Alcorta 3415
T: (011) 4808-6500
http://www.lugaresdeviaje.com/nota/info@malba.org.ar
http://www.malba.org.ar/
La colección del empresario Eduardo Constantini incluye más de 200 obras de Frida Kahlo, Diego Rivera, Antonio Berni, Wilfredo Lam y Guillermo Kuitca, entre otros.

Pasajes de Palermo Soho
Russel (Serrano al 1600), Santa Rosa (Serrano al 1700), Soria (Serrano al 1800).
Vestigios de una fallida urbanización obrera, esconden algunas de las casas más exclusivas de la ciudad.

Feria artesana Plaza Cortázar
Honduras y Serrano

Feria artesanal Plaza Armenia
Armenia y Costa Rica

Pasaje Darwin
Cada fin de semana sorprende con su feria de artes plásticas y artesanías, así como con sus actividades culturales y espectáculos.

Los mejores cafés de la Argentina

Tradicionales, históricos y referentes únicos de su ciudad y los habitantes que hicieron de ellos un refugio para el encuentro o la mesa solitaria. Un listado con los bares históricos de Buenos Aires y el Interior del país.


Fueron, y son, espacios de pertenencia a los que se recurre con una constancia tan fiel que puede datar de toda una vida. Es que más allá de la visita eventual al café que se encuentra azarosamente al paso, siempre hay uno que, por una razón u otra, convoca con regularidad. Tal es el fanatismo que despiertan que, en algunos de ellos, hay que esperar un buen rato para conseguir una mesa disponible.

Los más emblemáticos están vinculados a la más pura tradición cultural de su ciudad, ya sea porque por sus mesas pasaron ilustres personalidades o bien porque fueron motivo de inspiración para autores, músicos y compositores.

Si bien la filosofía WI FI se impuso en la mayoría de los locales, no son pocos los que respetan y conservan desde su estilo arquitectónico hasta las "especialidades de la casa".

Hoy, son frecuentados sin distinción de género, pero hasta mediados del siglo XX sus mesas estaban reservadas solo para los caballeros. Las damas debían conformarse con las firmas que habilitaban el "Salón Familias" tal como sucedía, por ejemplo, en el desaparecido Argos, de Federico Lacroze y Alvarez Thomas.
Algunos fueron calificados de "notables", otros, sobreviven con esfuerzo. Un grupo de elite, alberga shows para turistas y un remozamiento que los convierte en espacios cinco estrellas.

Pero, más allá de disquisiciones y categorías, la mayoría sigue en pie conservando la silla de madera, el mostrador con sandwicheras, la pizarra negra con el menú clavado, la puerta vaivén y el mozo de chaqueta blanca.

Aquí va un listado con algunos sitios emblemáticos que no pueden dejar de visitarse.

Tortoni (Capital Federal)


La más española de las avenidas de Buenos Aires alberga uno de los cafés más emblemáticos de la ciudad. Su historia lo convierte en un sitio en el que se respira cultura y tango. Se inauguró a fines de 1858 y tomó su nombre de un establecimiento del Boulevard des Italiens en el que se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XlX.

Su bodega tiene una nutrida cartelera de espectáculos y varias veces fue convertida en estudio de radio. Además del café, son memorables sus picadas. Por sus mesas de Avenida de Mayo al 800 desfilaron desde Alfonsina Storni y Benito Quinquela Martín a Jorge Luis Borges y Julián Centeya pasando por la porteñísima Tita Merello, quien dejó un cuadro de recuerdo.

Varela Varelita (Capital Federal)

En la Avenida Scalabrini Ortiz y Paraguay, un clásico bar sin restaurar a pocas cuadras de lo más sofisticado de un Palermo poblado de reductos de moda y nada de tradición. El lugar es muy frecuentado por cierta intelectualidad que hace de sus mesas una extensión de la biblioteca casera. Imperdible su café con leche bien espumante.

Las Violetas (Capital Federal)

El 21 de septiembre de 1884 se inauguró esta confitería que haría historia en la esquina de la Avenida Rivadavia y Medrano. Carlos Pellegrini asistió a la apertura y Roberto Arlt fue uno de sus clientes más renombrados.

En la década de 1920 se construyó el actual edificio marcado por arañas doradas, vidrieras y puertas de vidrios curvos, vitrales franceses y pisos de mármol italiano. Permaneció cerrado muchos años, pero en 2001 una restauración dejó el lugar a nuevo devolviéndole aquella elegancia que fuera su sello distintivo. En 1998, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires la declaró como "Lugar Histórico de la Ciudad". Son famosas sus meriendas con tortas que permiten olvidar por un rato la dieta.

Esquina Homero Manzi (Capital Federal)

Si de esquinas tangueras se trata, la de San Juan y Boedo está asociada a la más pura cultura ciudadana. Homero Manzi la consagró con el tema "Sur", una de sus máximas creaciones. Durante el día, es una parada obligada para los vecinos de Boedo. Por las noches, se convierte en uno de los sitios más reclamados por los turistas que buscan un show de tango con contexto tradicional.

De los Angelitos (Capital Federal)

Fue reconstruido luego de permanecer varios años cerrado. Hoy, sus paredes de Avenida Rivadavia y Rincón recrean la vieja gloria de uno de los sitios más tradicionales de la ciudad. Muy frecuentado por los turistas extranjeros, ofrece por las noches shows y cenas cinco estrellas. Durante el día, se puede tomar café mientras se escuchan los acordes, grabados o en vivo, de la música de Buenos Aires.


Café De García (Capital Federal)

En Sanabria y José Pedro Varela, en el límite de Villa Devoto, se emplaza este café y bar. La clientela lo convirtió en un centro de encuentro inevitable del barrio cuyas rondas de café se extienden hasta la hora de las picadas más famosas de Buenos Aires que le dieron repercusión internacional al lugar.

La Farmacia (Capital Federal)

En Avenida Directorio al 2400, el barrio de Flores ofrece un sitio especial: una antigua farmacia reconvertida en bar. Frascos y estantes de época le otorgan al espacio la originalidad que remite a su nombre. Es un lugar ideal para ir con amigos, desayunar o merendar, y también dejarse llevar por algunas de las especialidades de su almuerzo o cena.

El Gato Negro (Capital Federal)


Otro clásico de Buenos Aires que fusiona el aroma de café con el de las más exquisitas especias y el té. Una parada ideal antes de asistir a algunos de los teatros de la zona. El lugar, ubicado en Av. Corrientes 1669, conserva en inmejorable estado el mobiliario de época. Es un refugio detenido en el tiempo donde se respira atmósfera ciento por ciento porteña.


La Giralda (Capital Federal)

Otra pausa que no se puede soslayar en la Calle Corrientes. Entre Paraná y Uruguay se levanta este sitio de clima bohemio muy concurrido por jóvenes militantes y estudiantes universitarios. Además de sus cafés, es imperdible el chocolate con churros.


Café de Juan (Capital Federal)

En Camarones 2702, en Villa General Mitre (entre Villa del Parque y Flores), lejos del mundanal ruido y las luces del Centro, este café, considerado uno de los "notables" de la ciudad, es atendido por una familia que no modificó en nada su aspecto original. Ideal para madrugadores ya que abre cerca de las seis de la mañana.

Otros recomendables y con historia son el Bar Británico (frente a Parque Lezama), La Biela (Recoleta), Richmond (sobre la Calle Florida), 36 Billares (en la Avenida de Mayo), y Oviedo (Mataderos), por citar solo algunos de los más de diez mil cafés y bares habilitados de una ciudad de Buenos Aires que hizo de este hábito un sello distintivo.

Por el Interior:

El Cairo (Rosario)
Una de sus mesas era la frecuentada por Roberto Fontanarrosa y sus amigos. Bautizada como "La mesa de los galanes" hoy se distingue del resto a modo de homenaje al genial escritor. Algunos días a la semana es posible presenciar espectáculos musicales. Quien quiera descifrar la verdadera identidad de la ciudad no puede dejar de tomarse un café en la esquina de Sarmiento y Santa Fe.


Sorocabana (Córdoba)
En San Jerónimo 98 no existe el letrero de "Cerrado". Es que el Sorocabana abre las 24 hs. a la espera de la visita de los turistas y lugareños más encumbrados. Imperdibles sus medialunas caseras.


Dos Chinos (San Salvador de Jujuy)
Con casi un siglo de vida es un lugar referencial de la vida social de la ciudad. Parroquianos y visitantes convirtieron a este café en un mojón de identidad jujeña..


El Mariscal (Corrientes)
En la esquina de Pellegrini y Salta, este emblemático espacio permite hacer un alto en el camino y disfrutar de exquisitas infusiones. Una de las características del lugar es su oferta cultural basada en mesas redondas, exposiciones, y presentaciones de libros en medio de una mesa bien regada por un exquisito café.

Lugares para tomar el té y probar cosas ricas en Buenos Aires

Una buena opción para quienes quieran celebrar la hora del té con todas las letras son las propuestas de los hoteles cinco estrellas. Para quienes prefieran la calidez del hogar, un listado de lugares que ofrecen cosas riquísimas para llevar.

Con guantes blancos - Alvear Palace

Es uno de los ámbitos europeos más elegantes de Buenos Aires y, como tal, ofrece una cuidada carta de tés que incluye una selección de blends -creación de Inés Berton- sobre la base de té negro, amén de los negros tradicionales y los verdes, a los que se arrima la pastelería del chef Ricardo Basconcello.
El té tiene lugar en L' Orangerie, con sus impecables mesas vestidas de hilo embellecidas por la vajilla inglesa y la platería. En el ritual no faltan scones tibios, variedad de mini pâtisserie, tarteletas frutales, mini gâteaux, livianos finger sandwiches de crema de pepinos y eneldo, y el clásico baguel con salmón ahumado. Por persona, $140. Con copa de espumante, $160. Lunes a sábados de 16.30 a 19.30. Domingos, de 17 a 19. 30.
Avenida Alvear 1891 I T: (011) 4808-2100 I http://www.alvearpalace.com/


Viaje en el tiempo - Palacio Duhau - Park Hyatt

Construido por el arquitecto francés León Dourge e inspirado en el castillo de Marais en la zona de Ile-de-France, el Palacio Duhau - Park Hyatt invita a recrear una de sus veladas más antiguas a través de la experiencia del té. Servido en los salones del Piano Nobile, con su boisery intacta, su chimenea y una gran terraza con vista al imponente jardín, la hora del té es una verdadera ceremonia que remite a su celebración en la Buenos Aires de los años 30. La propuesta, diseñada por el chef italiano Fabio Brambilla, combina delicados scones, sándwiches y pastelería con una selección de dulce de leche artesanal, crema chantilly y mermelada. Estas delicias son escoltadas por una amplia colección de tés y una copa de espumante. Por persona, $ 120.

Avenida Alvear 1661I T: (011) 5171 -1351I buenosaires.park.hyatt.com


Personalidad Chomnalez - Caesar Park

Desde hace diez años, Beatriz Chomnalez es la marca registrada de una de las propuestas más exquisitas en la ruta del té porteño. Su devoción por la cocina francesa la han llevado a instruirse en el Cordon Bleu parisino, la École de Varenne y con Gérard Mulot, súper pastelero francés, cuya torta Chez Mulot es estrella en este servicio, cubierta de chocolate y espolvoreada con almendras molidas. Mini sandwiches estilo british, scons tibios, macarrones, madeleines, un menú de tés en hebras diseñado por Tealosophy y la variedad de cafés Nespresso completan el rito. Sin copa de espumante, $ 113. Las dulces creaciones de Beatriz se venden en un mini local, a un costado del salón de té. Todos los días de 17 a 19:30.

Posadas 1232 I T: (011) 4819-1100 I http://www.caesar-park.com/



Lujo francés - Sofitel

Ubicado en pleno Art District porteño, Sofitel propone un menú para los amantes de la "patisserie française" servido en el distinguido Café Arroyo. Ambientado como los tradicionales cafés de Buenos Aires, desde allí se accede a La Bibliothèque, un cálido espacio que invita a disfrutar de la buena lectura frente a una soberbia chimenea de mármol. Las irresistibles propuestas del chef Olivier Falchi se dejan probar en cualquiera de los dos espacios. Miembro de la Academia Culinaria de Francia y del Instituto Les Toques Planches, su saber toma forma en una variedad de mini tortas, té en hebras de Arkadia, jugos naturales, mini-sandwiches caseros, tarteletas frutales, tortas dulces, tuils y bombones servidos en porcelana antigua y delicada platería. Thé La Bibliothèque, para dos personas, $150 con copa de espumante. También ofrece una opción más acotada con torta, scones y madeleines. Por persona, $65. Todos los días, de 8 a 1.

Arroyo 841 I T: (011) 4131-0140 I http://www.sofitel.com/gb/hotel-3253-sofitel-buenos-aires/index.shtml

Té clásico - Park Tower

Ubicado en la torre contigua al Sheraton Buenos Aires Hotel & Convention Center, Park Tower forma parte de Luxury Collection de la cadena Starwood. En su recepción, el Lobby Lounge propone pasar la tarde en compañía de una holgada variedad de tés, tortas, scones, budines, biscottis, delicateseen y finger sándwiches preparados por la chef Romina Paola Romero. La escena se completa con la música de un piano y un arpa que suenan en vivo distintos días de la semana. Por persona, $75.

Leandro N. Alem 1193 I T. (011) 4318-9100 I http://www.starwoodhotels.com/luxury/property/overview/index.html?propertyID=233


Otras opciones

Tealosophy. En un coqueto local de la galería Promenade, junto al hotel Alvear, se respira un aire impregnado de aromas a té. Las hebras, clasificadas, se multiplican en las estanterías de este exquisito reducto, punto de venta de la marca Tealosophy, creada por Inés Berton. Esta reconocida tea blender y compradora especializada desarrolló su talento en New York. Para ella, distinguir las peculiaridades de cada té y saber combinarlas con expresiones aromáticas de flores, hierbas, frutos y ahumados es un ejercicio cotidiano. El resultado es que hace rato se la disputan los grandes hoteles y buenos restaurantes. Y para cada uno, Inés tiene el blend específico.
Tealosophy.

Av. Alvear 1883. Local 37. T: (011) 4808-0483 I Gorriti 4865, Palermo I http://www.tealosophy.com/
Croque Madame. Museo de Arte Decorativo. Por las tardes pueden disfrutarse exquisitas tortas caseras y sándwiches, en una ambiente señorial. Durante los días soleados, imperdible tomar el té en el jardín. Hay una opción de té completo con té o café, jugo de naranja, tostadas con manteca y dulce, tostado de jamón y queso, budín, scons, media porción de torta y masitas. Cuenta con otros dos locales, uno en Callao 1569 y otro en CasaSur Art Hotel (Av. Callao 1823). En éste último se sirve el té en hebras de Teeson. Abierto todos los días.

Avenida del Libertador 1902 I T: (011) 4806-8639 I http://www.croquemadame.com.ar/
Sirop Follie. Enfrente al restaurante Sirop, una propuesta joven para el Tea Corner -como el de los hoteles de lujo- con muy buenos tés y cafés acompañados por tortas, petit fours y mini cakes caseras. Abierto todos los días a partir de las 12.

Vicente López 1661, local 12 I T: (011) 4813-5900.

Para comer y comprar cosas ricas

Inés Bracco. Beruti 2751. T: (011) 4822-6694. La mejor casa de chocolates de Buenos Aires ofrece también recomendada pastelería europea. Sólo para llevar.

Como en casa. Riobamba 1239. T: (011) 4816-5507. Además tiene sucursales en Belgrano, Recoleta y, próximamente, en Quintana y Juncal. . Local moderno y coqueto, ideal para reunirse con amigas y comer tortas y tartas dulces riquísimas, también hacen delivery. Más info: http://www.tortascomoencasa.com/

María de Bambi. Ayacucho 1821. T: (011) 4804-9800. Para muchos un revival del antiguo Bambi de la calle Riobamba. Lo cierto es que allí pueden encontrarse algunas de las tortas y masas más recordadas de la mítica confitería. El local es mínimo y muy concurrido.

Nucha. O´Higgins y Zabala. T: (011) 4783-6120/ 0801. Los fines de semana en esa esquina de Belgrano hay que entrar a los codazos. Nucha se hizo famosa por su mano excelsa para la pastelería. Abrió sucursales en Paraná 1343, Lafinur 3368, Cerviño 4417, Salguero y Cabello, Armenia 1540 y el Patio Bullrich. Más info: http://www.nuchacafe.com/

Maru Botana. 11 de septiembre 982. T: (011) 4772-2478. En un cálido y simpático local con vidriera se desparrama el exagerado mundo de Maru, con porciones de tortas enormes, donde abundan los frutos rojos y los chocolates. Scons salados de tamaño extra large. Pensado para glotones.

Clásica Victoria. Sucre 664. T: (011) 4793-3886. Comenzaron con el local de Martínez. Sus sandwiches son de lo más recomendables junto a las tortas y budines. De 8.30 a 20.30, tienen mesas para disfrutar de su pastelería.

Las Tortas de Mamía. Soldado de la Independencia 1177. T:  (011) 4773-8986. Con más de 30 años en la zona, sus tortas ya son un emblema. La más pedida es la Años locos, que combina bizcochuelo y mousse de chocolate, crema y cobertura de merengue italiano Su última propuesta es acompañar las clásicas tortas con una exquisita taza de té en hebras (Tealosophy). Eso es posible en su nuevo local de Barrio Norte (Pagano 2748, T: (011) 4801-8077).

Las Violetas. Rivadavia 3899. T: (011) 4958-7387. Desde 1884, un clásico de Almagro y de Buenos Aires. Desde que reabrió, no resulta fácil encontrar mesa. Híper abundantes, los tés María Cala y La Violetera son para compartir mientras se admiran los vitrales y farolas.

Violeta Café
. Juan Segundo Fernández 147. San Isidro. Un clásico de las Lomas, ahora también restaurante, conserva intacta la buena pastelería que lo hizo famoso.

Si viajás

Arrayán. Mirador Arrayán. T: (02972) 42-5570. En la vieja ruta camino a Chapelco, San Martín de los Andes. Una típica construcción de montaña diseñada por el arquitecto Bustillo para la inglesa Renée Dickinson en los años ´30. Funciona como casa de té dentro del hotel Ten Rivers & Ten Lakes con una asombrosa vista del Lago Lácar.
Totalmente renovada, este año son Huber López y Manuela Texidor los encargados de elaborar los panes y la pastelería caseros en el horno a leña. Una de las propuestas imperdibles es la torta Selva Negra Patagónica, elaborada con frutos rojos. Además, sirven picadas regionales.

Ty Gwyn. 9 de julio 111. T: (02965) 49-1009. Gaiman, Trelew. Chubut. Para tomar el típico té galés, con utensilios traídos en 1865 por los colonos. Además de la célebre torta negra, hay de crema, de manzanas y panes caseros con dulces de estación. De 14 a 19:30.

martes, 19 de abril de 2011

Tenes chicos y queres ir a comer afuera. Esta es la lista de los 10 restaurantes para ir con chicos en Buenos Aires

Cocinar para el batallón o salir a comer afuera; he ahí un dilema del que las familias empiezan a liberarse gracias a los child friendly. En estos espacios los chicos son más que bienvenidos.


El Padrino
Este enorme restaurante de la Costanera es ideal para niños de todas la edades porque el espacio para ellos es grandísimo y los juegos, variados. Los más chiquititos -hasta tres años- tienen la pileta con miles de pelotas y una calesita de las que se mueven dando vueltas el manubrio. Los de un par de años más grandes saltan en el inflable; los de seis y siete pueden jugar al Metegol, y más crecidos ya apuntan a los juegos de PC.
Para ellos hay también un menú infantil ($25,50) que incluye una pasta a elección, o una milanesa de peceto con papas fritas o puré, y un helado. No incluye bebida.
Rafael Obligado 6920, Costanera Norte. T: 4781- 4110. Web. Todos los días mediodía y noche. Sólo AmEx y Visa.


La Escondida
Con un estilo canchero, esta parrilla que tiene dos sucursales, una en Palermo y otra en Núñez, apuesta por la buena calidad de la carne, un ágil salad bar y un servicio joven y mixto, vestidos con los colores del campo. En la de Núñez el área para los chicos es más chica que la de Palermo, pero igual de divertida. Es un espacio, un par de escalones más abajo que el patio, con una trepadora de red de soga y tobogán. La sucursal de Palermo cuenta con una habitación más grande donde hay un puente de madera, una tele, hojas y lápices para dibujar, bloques para hacer torres y muñecos de goma para sentarse encima y rebotar. No hay menú infantil.
Costa Rica 4464, Palermo. T: 4833-9138 y Arcos 3200, esquina Campos Salles, Nuñez. T: 4701-1648. Todos los días mediodía y noche.



Ravello
Este restaurante del chef y propietario Javier Harari ha conseguido amalgamar la buena cocina con los sabores sencillos a los que están ¿mal? acostumbrados los niños. Todos los fines de semana, un payaso en zancos los recibe en la vereda. En una típica casona en esquina, en Palermo, el patio con luz natural. Allí, acompañados por una chica, siguen los trucos de un mago que los divierte y les arma figuras con globos. Llegada la comida, cada uno vuelve a su mesa, sin perderse movimiento del mago nariz de payaso.
Los chicos cuentan con el menú Ravellito toda la semana: ñoquis con salsa o milanesa o pechuguita de pollo con papas fritas o puré, una chocotorta o helado y una bebida, además de una bolsita sorpresa ($30).
Honduras 5906, esquina Arévalo, Palermo. Tel: 4770-9400. Web.  Abierto de martes a domingo. En enero, no hay animación para los chicos. El resto del año, sólo los fines de semana.


Canté Pri
Bar lúdico, talleres de acrobacia, teatro y música. Galletitas, chocolatada, pizzetas y otros bocaditos preferidos por ellos, sólo los fines de semana. Los sábados a las 20:30 hay espectáculos de circo, con entrada
Charcas 5216. Tel: 4777-7236.


Pequeña Sociedad
Para chicos de 1 a 5 años. El acento está puesto en el juego llevado a cabo por profesionales (no es que sólo los cuidan...) que trabajan en grupos por edades. Para los grandes hay un bar con una carta breve (ensaladas, tartas, sándwiches). Los chicos tienen menú infantil (bocaditos de pollo, milanesa de peceto, sándwiches, panchos y demás minutas caseras). Durante el fin de semana hay una promo de 1 hora de juego y el almuerzo por $20.
Manuela Pedraza 2311. Tel: 4701-4960. Web




Garbis
Restaurante de cómida árabe y armenia. Funciona con un menú a la carta o un menú fijo ($69, noches de viernes y sábados y domingos todo el día y $59, para el resto de los días). No hay menú infantil. Los más chicos cuentan con un espacio con juegos de mesa y de PC, disfraces, materiales para dibujar y atención de maestras jardineras.
Monroe y 11 de Septiembre, T: 4789.9300. Lerma y Estado de Israel, T: 4866.4000. Scalabrini Ortiz y Cerviño, T: 4511.6600. Web



La Payuca
Parrilla, horno de campo y mate bar. Gran espacio para los chicos con tobogán, túneles, disfraces, maquillaje, juegos didácticos y talleres plásticos. Menú infantil (plato principal y postre) $24.
Santa Fe 2587. Tel: 4823-9330 y Arenales 3443. Tel: 4825-5959. Web


Don Battaglia
Restaurante parrilla de carta interminable y salón especial para chicos, atendido por personal entrenado. En el salón principal hay pantallas para monitorear sus actividades. El menú infantil incluye plato principal, bebida y postre ($23,90).
Scalabrini Ortiz 802, esquina Castillo, Villa Crespo. Tel: 4773-0484/0597. Web



Alé Alé
De la misma cadena que Don Battaglia, un gran salón que se completa en horas pico (conviene ir temprano o ir dispuesto a esperar mesa mientras se consume generosas porciones de maní con cáscara). El menú infantil, al igual que en Don Battaglia, es de $23,90.
Estado de Israel 4503. T: 4867-4618/1902, Almagro. Web


Casimiro
Emblemática cadena de restaurantes pensados especialmente para comer con niños algo más nutritivo que en los fast food. Cocina mediterránea, platos para celíacos, enorme plaza de juegos para chicos de 3 a 12 años. Plaza blanda, laberintos, jungla, video juegos, talleres. Monitores en el salón principal. Concurridísimo los fines de semana.
La Pampa 1549. T: 4780-3079. Web
Hay sucursales en Caballito, San Isidro, Pilar y Mar del Plata.


Librerías con cafés de Buenos Aires

La ciudad de Buenos Aires está plagada de atractivos tanto para sus residentes como para los turistas que la visitan. Su nutrida agenda cultural, la cartelera teatral, sus librerías, los barrios históricos y sus cafés son algunos de los imanes que atraen a quienes deciden transitar sus calles con mirada curiosa sin que nada les pase inadvertido.

En este sentido, desde hace un tiempo, algunas de sus librerías han decidido conjugar bajo un mismo ámbito varios de los principales atractivos que ofrece la ciudad. Así nacieron las que adicionaron a la venta de libros la posibilidad de saborear un humeante café y degustar exquisiteces mientras se consultan las páginas del autor favorito, porque, hay que decirlo, en estas librerías los ejemplares están al alcance de la mano como en ninguna otra. Solo basta con recorrer los estantes, elegir un título y entregarse a la lectura acompañada por una buena taza de café.

5 opciones donde esa combinación es posible:


EL ATENEO GRAND SPLENDID

Es la librería más grande de Latinoamérica y considerada una de las más bonitas del mundo. Se levanta en el mismo espacio en el cual funcionaba el Cine Teatro Gran Splendid, diseñado por los arquitectos Peró y Torres Armengol e inaugurado en 1919. La sala era uno de los ámbitos ineludibles para los cinéfilos, melómanos y amantes del buen teatro. Por su escenario desfilaron desde Carlos Gardel hasta Lola Membrives, y en su pantalla se estrenaron clásicos del cine mudo como Juan sin ropa y la primera película sonora exhibida en Buenos Aries: La divina dama. Todavía hoy es posible recorrer sus pasillos rodeados de libros y deslumbrarse con una arquitectura imponente y bien conservada.
En el espacio que funcionaba como escenario, hoy se levanta un coqueto café desde cuyas mesas se aprecia la cúpula pintada en 1919 por Nazareno Orlandi y que constituye una representación alegórica de la paz como festejo por el fin de la Primera Guerra Mundial. Paul Auster, Mario Vargas Llosa, Ernesto Sábato, Andrés Rivera y Mario Benedetti son solo algunos de los escritores que han presentado sus libros o simplemente recorrido sus pasillos. El local abarca más de 2000 m2 en cuatro plantas de exhibición y venta de sus más de 120.000 títulos en stock. Además, cuenta con un sector destinado a disquerías y venta de filmes en formato dvd. Los viernes y sábados está abierta hasta la medianoche.
Ateneo Grand Splendid.
Av. Santa Fe 1860, Capital Federal.
T: 4813-6052 / 4811-6104
http://www.tematika.com/



CLÁSICA Y MODERNA

Es uno de los espacios emblemáticos que marca el latido cultural porteño. Forma parte del circuito de bares notables y por su importancia fue declarado Sitio de Interés Cultural por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Don Francisco Poblet, junto a su mujer Rosa Ferreiro, la fundó en el año 1938. En 1987 se transformó en un espacio donde se conjugan libros, espectáculos musicales, café y una exquisita gastronomía. Hoy, Clásica y Moderna está dirigida por Natu Poblet, quien es la responsable de la refinada cartelera artística que se renueva de lunes a lunes. Un sitio de trascendencia internacional que no puede dejar de visitarse.

Clásica y Moderna.
Callao 892, Capital Federal.
T: (011) 4812-8707 / 4811-3670
http://www.clasicaymoderna.com/


CRACKUP


En el corazón de Palermo, este espacio fusiona librería, café y un sector destinado a la realización de eventos y dictado de cursos. Además, funciona anexada una editorial que posibilita el acceso, a partir de cuidadas publicaciones, al trabajo poético de autores noveles que marcan la vanguardia literaria de la ciudad. A pesar de no ser una "librería de viejo" es posible encontrar algunos incunables y volúmenes a precios accesibles.
Crackup.
Costa Rica 4767, Capital Federal.
T: (011) 4831-3502
http://www.crackup.com.ar/








ETERNA CADENCIA
La calidez de sus salas caracteriza a esta librería que ya se ganó un respetable lugar en el circuito porteño. El visitante sentirá que se encuentra como en su propia casa ni bien atraviese el umbral de este emprendimiento que, además de la librería y el café, suma un espacio para charlas y una editorial que publica a nombres jóvenes, pero ya reconocidos, del campo literario argentino como Diego Guebel o Guillermo Piro.
Eterna cadencia.
Honduras 5574, Capital Federal.
T: (011) 4774-4100
http://www.eternacadencia.com/


CÚSPIDE

Su emblemática sede de la calle Florida cuenta con un coqueto café que permite degustar algunas delicias dulces mientras se repasan las páginas de algunos de los volúmenes que convierten a este espacio en uno de los mejores surtidos de la ciudad. Su ubicación, en pleno centro porteño, posibilita el acceso a un numeroso público, incluidos los turistas ávidos de bucear en las letras locales. Se pueden solicitar libros a pedido, un servicio muy utilizado para los que desean rastrear títulos incunables, agotados o de escasa circulación.

Cúspide.
Florida 628, Capital Federal.
T: (011) 328-0575
http://www.cuspide.com/



 

Peluquerías masculinas: descubrí las más extravagantes de Buenos Aires

Ante tanta oferta de peluquerías modernas para hombres, le pedimos a un periodista que testeara el mercado estilístico. Aterrado por la idea de que tergiversaran su look viril, le propuso a un amigo que hiciera de modelo. Crónica de un tour peligroso. 

Ante tanta oferta de peluquerías modernas para hombres, le pedimos a un periodista que testeara el mercado estilístico. Aterrado por la idea de que tergiversaran su look viril, le propuso a un amigo que hiciera de modelo. Crónica de un tour peligroso.

Un señor se paseo a toda prisa por la ciudad buscándole un corte de pelo a un tipo de apellido Peralta. Este señor, ligado por casualidad al boom de la peluquería, tomó como modelo al joven Nicolás Peralta, un argentino muy espontáneo y, además, un talentoso periodista cesante, para ordenarle el peinado. El propósito era hacer un abreviado tour estilístico, ir saltando entre peluquerías, para verificar la peripecia que debe realizar un hombre corriente que quiere renovar su aspecto. En ese sentido, se eligió al joven Peralta no sólo por su dramática disponibilidad de horario, ni tampoco por su cabellera -pelo negro magnético, ondulado por delante, mechas locas alargadas por la nuca y una progresista colita rasta al final-, sino también porque Peralta ama a Leticia y se casará con ella en unos días. El matrimonio lo ha obligado a una sesión de peluquería, y por eso Peralta, a lo largo del tour, representó a un varón al que le ha crecido el pelo y necesita con urgencia unas tijeras.

La ruta del pelo comenzó un jueves. Peralta admitió que no quería un corte radical, dado que estima mucho la filosofía de su peinado, y propuso acortar apenas su look. "¿Quiere que primero analicen su pelo en un local fashion?", preguntó el guía del tour. Peralta, al parecer no acostumbrado a la estética de avanzada, aceptó. En ese momento, se produjo una tensión. Ocurre que el rubro de la peluquería tiene tantas opciones, es tan variado el ego nacional, que el guía quedó paralizado. Antes, cuando los machos solían descuidar con felicidad sus cuerpos, los hombres iban a simples peluquerías de hombres. Eso ha cambiado. Hoy el número de peluquerías unisex es interminable, y la Argentina tal vez se haya transformado en el primer productor mundial de vanidad: en este país las argentinas -también muchos argentinos-, si están enfermas, no acuden al médico, sino que se van directamente a la silla de un peluquero para que les reparen el ánimo. De manera que el guía había perdido el sentido de la orientación y no sabía dónde se encontraba la onda, lo in, lo exclusivo. "¿Dónde está la onda, Peralta?", dijo uno. "Yo soy un chico de casa", respondió el melenudo. En el equipo se inició una discusión hasta que el propio modelo avisó de un destino en Palermo. Y hasta allá se trasladó el nervioso equipo capilar.
LA ONDA

Apenas el joven Peralta ingresó en PH Peluquería, fue atendido por el estilista Christian Onorato, un experto en vanguardia inglesa que hace peinados con cera invisible. El maestro miró al modelo y lo felicitó porque, a grandes rasgos, su peinado tenía espíritu. "¿Qué querés?", preguntó Christian. El modelo se relajó y lanzó su enigmático anhelo: "Quiero el corte colectivero". Si Peralta hubiese ingresado en PH Peluquería disparando una metralleta, no habría provocado un pánico similar. A Christian le brotó un tic.

El corte colectivero, muy en boga entre jóvenes alocados, implica un corte deforme: corto adelante, largo por detrás. Las mechas largas por la nuca quizá respondan a una tradición local. Grandes ídolos argentinos han popularizado la rebeldía capilar: el Che, Mario Kempes, Guillermo Vilas y Maradona han exportado las pelucas desordenadas. "Me gusta el corte colectivero", insistió Peralta. "Qué grande", dijo Christian, con ternura, intuyendo que Peralta es un patriota que con el corte colectivero quiere proteger el último bastión de la melena. Y tras sacudirle la cabeza y cortarle en trance un mechón irregular, Christian despidió a su cliente.
LO ANTIGUO

Peralta llegó a Caballito y se instaló en otro siglo. Ante sus pelos apareció el dueño de la peluquería La Epoca , Miguel Barnes, apodado el Conde de Caballito por sus vestimentas arcaicas. "Esta peluquería fue catalogada el primer museo viviente por la National Geographic", reveló el Conde. La comitiva aplicó una mirada al entorno: navajas del siglo XIX, peinetas Venado, espejos bañados en bronce. Es un museo. Incluso el guía miró aliviado un edicto policial pegado en la pared que prohibía escupir y otro que impedía ingresar con sombrero.


Ante tanta oferta de peluquerías modernas para hombres, le pedimos a un periodista que testeara el mercado estilístico. Aterrado por la idea de que tergiversaran su look viril, le propuso a un amigo que hiciera de modelo. Crónica de un tour peligroso.

El Conde presentó al maestro González, encargado de revisar las mechas del modelo. El maestro González, serio, dictó un criterio: "El joven tiene un corte de línea informal". Es indudable que para el señor González el modelo era un terrorista, y ordenó cortarle las patillas. Peralta, como si le fueran a violar el look, se cubrió sus pelusas: "¡Las patillas no!". El maestro finalmente lo sentó en un sillón, afiló una navaja de 1910, lo ubicó frente a un espejo de media punta fabricado en 1920 y le esculpió la barba. El guía del tour se acercó al modelo y le deslizó un comentario: "Peralta, por favor, no se le ocurra pedir el corte colectivero aquí". Peralta asintió. La búsqueda debía continuar, y la comitiva retornó al siglo actual.
LO CORRECTO

La ruta del pelo, en pos de la normalidad, hizo una parada en Mostacho, una peluquería de hombres atendida por señores robustos, de esos que tosen cuando ingresa un metrosexual. En esta peluquería los clientes no hablan: toman asiento, esperan su turno y al rato se van recortados. El guía mostró el camino y preguntó: "Señor, ¿aquí hacen el corte correcto?". El corte correcto tiene su origen en Chile y consiste en militarizar la apariencia y producir un peinado de carabinero. El peluquero Lucas Figueroa sonrió con calma: "Sí, por supuesto. Consta de laterales y nuca corta, cúspide más larga y raya al costado izquierdo" . "Es eficiente", dijo el guía, pero como Peralta es afín a la modernidad y tiene la esperanza de lucir original en su matrimonio, estaba aterrado. "Che, aquí me van a rapar", confesó conmovido. "Aquí en Mostacho", siguió el peluquero, "usted tiene la certeza de que lo atiende un heterosexual, señor. Y si usted se va a casar, le aconsejo el corte correcto". Peralta esquivó el desafió, dio las gracias y salió a tomar un taxi. Mostacho: Aráoz 2390.
EL CORTE

Peralta finalmente se cortó el pelo en una peluquería moderna de Palermo llamada La Lúdica. Fue atendido por el dueño, el peluquero Rodrigo Montes. En un momento, Peralta, traumatizado, preguntó si hacían allí el corte correcto. A Rodrigo Montes se le acabó el oxígeno. "A ver, si vos venís acá a La Lúdica y me decís que querés el corte correcto, ese de carabinero, me puede llegar a dar taquicardia." Peralta aclaró que le gustaba la modernidad. "¿Y qué corte te gustaría? ¿Desmechado? ¿Londinense? ¿Animé? ¿Vintage?", preguntó Rodrigo. Peralta no varió su estrategia: "Yo quiero el corte colectivero". Rodrigo soltó una risa imaginando una broma. Peralta y el guía lo miraron con seriedad.


Ante tanta oferta de peluquerías modernas para hombres, le pedimos a un periodista que testeara el mercado estilístico. Aterrado por la idea de que tergiversaran su look viril, le propuso a un amigo que hiciera de modelo. Crónica de un tour peligroso.

Y así fue como Rodrigo Montes, profesor internacional de peluquería, hijo de peluqueros, metrosexual confeso, casado, le hizo el corte colectivero: le rebajó el volumen, equilibró el flequillo y respetó la colita rasta. Sucede que Peralta, como todo hombre corriente, busca un sitio natural que comprenda su estilo capilar. No espera ser rasurado por manos fundamentalistas, ni tampoco espera que experimenten con sus patillas o le ofrezcan champagne. Sólo es un hombre que quiere que le corten el pelo como lo usan los conductores de colectivo.

Rodrigo dijo que los hombres suelen hablar cuando les cortan el pelo y relatan, por citar un caso, pormenores de sus orgasmos. Peralta, sin embargo, casi ni habló. Sólo miró con nostalgia cómo caían sus ex pelos. Lo que pasa es que durante el crecimiento del pelo, aunque sea un mísero centímetro, un hombre vive muchas experiencias. Por ejemplo, a lo largo del crecimiento de sus últimos centímetros, Peralta le propuso matrimonio a Leticia, perdió su trabajo, organizó un viaje a otro país y preparó su nuevo hogar. Ese pelo fue testigo de importantes hitos. Pero el joven Peralta ya tenía una novedad sobre la cabeza y podía iniciar otra vida. El tour había terminado y el modelo ya se podía casar en paz.



El patrimonio de la ciudad

Marta Lucía Agostini de Varela
Para LA NACION


Recientemente, Buenos Aires celebró por primera vez el Día del Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico de la ciudad según lo establecido por la ley 3628. Con tal motivo se llevaron a cabo actos para reflexionar sobre los avatares de la protección patrimonial en nuestra amada y a veces tan maltratada Reina del Plata.

Pocos discuten hoy la importancia de la preservación del patrimonio para una sociedad, entendido como el conjunto de bienes intangibles y tangibles que se transmiten de una generación a otra. La memoria, las tradiciones, las expresiones culturales, entre los primeros, son constitutivos de la identidad de un pueblo. Pero no menos importantes son las concreciones materiales de esa acción cultural. Precisamente, es el patrimonio construido el que se recuerda en esa fecha.

Las voces no son tan unánimes cuando se debate sobre qué es lo que hay que conservar y qué no. Las posiciones tienden a tensarse entre dos extremos opuestos: por un lado están quienes consideran que todo tiene carácter histórico o patrimonial, y en consecuencia debe ser preservado, y por el otro, aquellos que ven en los restos del pasado sólo "cosas viejas", y por lo tanto desechables en nombre de la renovación y la modernidad.

Esta tensión entre enfoques aparentemente irreconciliables no es un fenómeno nuevo; el estudio de la historia nos demuestra que ya hemos pasado por situaciones similares. En efecto, a fines del siglo XIX y principios del XX, Buenos Aires, una vez que fue erigida en capital de la República, se dedicó fervientemente a deshacerse de su tradición hispánica y todo lo que recordara su pasado colonial.

La Casa de los Pavos Reales

Las polémicas no estuvieron ausentes. Una de ellas fue la que ocasionó la ya por entonces añeja Pirámide de Mayo. En el marco de la modernización de la ciudad, el intendente Torcuato de Alvear ordenó que fuera derribada. Sin embargo, el Concejo Deliberante, en la sesión del 8 de abril de 1884, manifestó "que los monumentos públicos, que las naciones levanten, para la perpetuación de los hechos gloriosos de su historia deberán ser conservados con religioso respeto por la posteridad independientemente de su valor artístico".
Precisamente por ese hecho, que podríamos considerar fundante de la preservación patrimonial en nuestra ciudad, se estableció que el 8 de abril de cada año se festejara el Día del Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico.

                                                             Ex Confiteria El Molino

En materia legislativa se ha avanzado con la sanción de numerosas catalogaciones, las reglamentaciones de una gran cantidad de areas de Protección Histórica y la renovación del denominado Procedimiento de Promoción Especial de Protección Patrimonial (ley 3680), que obliga a que todo permiso de obra o demolición de los inmuebles anteriores a 1941 sean previamente evaluados por el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales, para determinar si deben ser preservados o no.

Sin embargo, es mucho lo que aún queda por hacer. Personalmente, considero que hay dos temas que deben ser impulsados. El primero es que los propietarios de bienes patrimoniales deben ser compensados, para que no sientan la catalogación como un "castigo" que menoscaba el valor económico de sus inmuebles. Entre los medios para lograr esto, propusimos el procedimiento conocido como "transferencia de la capacidad constructiva", actualmente en estudio, que les permitirá tener un incentivo económico que los respalde para defender sus propiedades.

La Casa Mínima

El otro, superar el estadio de preservaciones de edificios individuales y avanzar en la protección de áreas, conjuntos, entornos, perspectivas, alturas; en definitiva, el paisaje entendido integralmente.
Es necesario poner el acento en el extraordinario patrimonio verde que posee nuestra ciudad, constituido por sus parques, plazas y jardines. Los mismos fueron diseñados y construidos por grandes paisajistas y merecen la misma protección que las obras arquitectónicas, aunque reconociendo su especificidad. Los jardines son obras de arte de extremada fragilidad, sometidas a agresiones de todo tipo, y por lo tanto deben recibir un tratamiento especial para su conservación.

Por este motivo he presentado un proyecto de ley que tiene como objetivo elaborar un catálogo de los parques, plazas y jardines históricos de la ciudad de Buenos Aires. Allí se instituyen como criterios de selección sus valores históricos, paisajísticos y su singularidad, y también se establece que las intervenciones por realizar podrán ser de mantenimiento, conservación, restauración o recuperación, y que deberán basarse en una exhaustiva investigación que incluya la documentación histórico-paisajística respectiva, evidencias arqueológicas y demás datos pertinentes.

Esperemos que en el futuro el 8 de abril sea un pretexto para profundizar nuestros conocimientos, reflexionar sobre las importantes implicancias que el cuidado del paisaje urbano tiene sobre nuestra vida cotidiana y comprometernos con la defensa de nuestra herencia, por nosotros y por nuestros descendientes.

La autora es legisladora de la ciudad de Buenos Aires por Pro