lunes, 18 de abril de 2011

El optimista que en tres años aprendió a soñar en castellano

Nació en Costa de Marfil, creció en París, estudió en Londres y también vivió en China. Dice que absorbió todo y lo volcó en lo que llama “la mejor propuesta gastronómica” de la Ciudad.
Toufic Abdul Reda
Alas. Dueño de To, va por su segundo local, en Recoleta.


Se iniciaba el 2008 y en París hacía mucho frío, me levanté un día y pensé: ¡Me voy de vacaciones, a Argentina! Sin saber nada de este país, salvo que era la patria del ídolo Diego Maradona, llegué a Buenos Aires el 4 de enero. El turismo predominaba en las calles semi vacías, y el calor de la Ciudad se hacia sentir fuertemente en contraposición a la helada francesa. Comencé a caminar por las particulares veredas, recorriendo los distintos barrios porteños, recibiendo la calidez y simpatía de la gente. Incluso los taxistas me hablaban en un idioma que no entendía, pero me hacían sentir cómodo y muy a gusto. Así, lo que comenzó como una vacación, terminaron siendo tres años de un gran crecimiento tanto personal como profesional.

Al cabo de dos días de estadía en esta incomparable Ciudad, probando diversos sabores en los mejores restaurantes y contemplando la alegría de la gente que salía y disfrutaba a diario, supe inmediatamente que este era mi lugar, y que abriría un innovador restaurante para convertirlo en la mejor propuesta gastronómica.


Volví a París, armé mis valijas y para el asombro de toda mi familia les dije que me iba a vivir a Sudamérica. Todos me trataron de loco: no hablaba una palabra de español, no conocía a nadie y no tenía experiencia en el rubro gastronómico. Igual, yo sabía y sostenía que iba a aprender el idioma, iba a conocer a mucha gente, y lo mas importante, ¡iba a abrir el mejor restaurante de Buenos Aires!


Si bien soy francés de origen libanés y nací en Costa de Marfil, viví algunos años en China, estudié en Londres y amo viajar, así conocí excepcionales ciudades alrededor del mundo, y siento que eso me permitió absorber lo mejor de ellas. Finalmente, a los dos meses nació To, un espacio totalmente distinto, diría, con un concepto único en Argentina que fusiona dos de las mejores gastronomías mundiales como la francesa y japonesa, la frapanese cuisine. En To logré un perfecto equilibrio entre lo más destacable del ambiente japonés y el encanto francés, trayendo además un diferencial como el kaiten (cinta transportadora) lo que rápidamente convirtió al local en un referente gastronómico de esta Ciudad.


Si bien soy un fanático de la cocina simple y de la comida árabe que prepara mamá, considero que disfrutar de un buen sushi es todo un arte, por eso creé este universo para quienes deseen estar reunidos alrededor de una misma mesa, compartiendo lujo, arte de vida y cocina refinada. Creo mucho en la Argentina, en esta Buenos Aires que es para mi un mix de las ciudades más lindas del mundo… La arquitectura de París, el verde de Londres, las calles de Madrid, el ritmo de vida de Nueva York y la adrenalina de Shangai, con la única diferencia de que en estos lugares todo está hecho y en Buenos Aires hay mucho todavía para hacer.
Igualmente, soy conciente de los obstáculos con los que nos enfrentamos día a día. Por eso, si no estoy en To elijo comer en un hotel como el Duhau, en donde me siento más seguro y no estoy a merced de los asaltos y robos que ocurren a cualquier hora y en cualquier lugar, padecimientos que lamentablemente ya he vivido en carne propia.



Hoy a mis 29 años confirmo que no me equivoqué en absoluto al tomar la arriesgada decisión de apostar mi futuro en Buenos Aires. De hecho estoy abriendo una segunda sucursal en Recoleta con detalles exclusivos como los iPads en las mesas, entregados a los comensales para que puedan disfrutar de las noticias online, elegir sus platos en el original kaiten virtual, o simplemente distenderse mientras disfrutan de una incomparable experiencia gastronómica.


También estoy desarrollando un proyecto en Mendoza que me entusiasma mucho. Así, sigo conociendo las increíbles riquezas de este país y no dejo de sorprenderme y convencerme de que este es un largo camino que recién comienza.


Ya han pasado tres años desde que llegué y realmente no me imagino en otro lugar del mundo. Si hasta ya pienso y sueño en castellano.

domingo, 17 de abril de 2011

Mas Tango porteño de la mano de la artista Karina Chavin


Piezas únicas y diferentes, con estilo própio en su local de San Telmo.
Defensa 1066. Loc. 27 y Carlos Calvo 423 Loc 9.

sábado, 16 de abril de 2011

Las mujeres y el tango

Las mujeres en la historia del tango, han sido siempre las protagonistas de casi todas las letras de este género y que no han tardado demasiado en incorporarse al baile así como tampoco al canto. Sin embargo,  a fines de siglo XIX y comienzos del XX la crítica hacia la incursión de la mujer en algún ámbito que no fuera pura y exclusivamente el de los quehaceres domésticos era despiadada.

Pero aunque el tango estuviera “reservado” sólo a los hombres, la figura femenina se hacía siempre presente, ya sea a través del baile, como cantantes, autoras de letras, compositoras, investigadoras o simplemente como protagonistas de las letras. Entre algunas compositoras conocidas, podemos mencionar a la baronesa Eloisa d´Herbil de Silva, que en 1876 compuso el tango “El güeco”, entre otros que llegaría a producir. María Isolina Godart (nacida en 1905) compuso “Caricias”, “Mamboretá” y otras obras. Mención especial merece Paquita Bernardo (foto 2), primera bandoneonista y quien también fue compositora.


mujeres-tangoPor otro lado, numerosas mujeres tuvieron que travestirse o cambiar de identidad para mantenerse en el círculo tanguero. Tal es el caso de la periodista María Luisa Carnelli, considerada la primera letrista de tango y la más fecunda. Ella firmaba como Mario Castro (nombre de su hijo) y Luis Mario, su nombre invertido y masculinizado. Micaela Sastre, hija de Marcos Sastre, también solía firmar con el nombre de su hijo Rodolfo. Asimismo Herminia Brumana, docente, escritora, autora de letras, pensadora socialista y cantante, integra este resumen de algunas mujeres del tango.

paquita_bernardo

Y no podemos dejar de mencionar a la querida Tita Merello, actriz, cantante, compositora, una de las figuras más queridas y respetadas por el público argentino, y quien merece un capítulo –o artículo- aparte por su extensa trayectoria en el ámbito tanguero.

Como dijimos, las mujeres han sido el tópico principal de las letras de tango. Buenas, malas, traicioneras, madres, la lista de temas relacionados con ellas es infinita, al igual que la enorme cantidad de tangos que se hicieron en su honor. Las mujeres exaltaron las composiciones, considerándolas lo más puro y sagrado. Pero hay una profunda carga simbólica sobre todo en el tema de la madre. En las primeras décadas del siglo XX las letras oscilaban entre las relaciones amorosas frustradas y la recurrencia sobre la “madrecita buena”. El escritor Gustavo Cirigliano presenta la hipótesis de que la incriminada “mujer del tango” es la Argentina del Proyecto de los 80 (país de ilusiones y promesas), mujer que engaña, traiciona, mientras que la “madre del tango” es el símbolo del país europeo que el inmigrante abandonó. La madre es el país de origen que se dejó por ir tras una quimera. También son muchos los tangos dedicados a las señoras dueñas de los prostíbulos, más teniendo en cuenta que muchos de los tangos fueron compuestos en esos lugares.

Una calle porteña se llamará Adolfo Bioy Casares

Aprobaron rebautizar el Pje. Schiaffino, entre Posadas y Av. Alvear.

 
 
Fue aprobado ayer el proyecto de ley impulsado por el presidente de la Comisión de Cultura de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, el socialista Raúl Puy, de imponer el nombre de Adolfo Bioy Casares al tramo de Schiaffino, entre Posadas y Avenida Alvear. El escritor nació en la calle Quintana y vivió en Posadas junto a su esposa Silvina Ocampo.

“El cambio de denominación propuesto se funda en la necesidad de homenajear a uno de los grandes maestros de la literatura argentina, y de hacerlo precisamente en un área de nuestra ciudad afín a su vida”, explicó Puy.

“Este creador de universos literarios impulsado por la necesidad de saber qué es la literatura, este indagador lúcido e infatigable murió en su querida ciudad de Buenos Aires, hace 12 años y hoy recordamos una vez más el aporte significativo que ha realizado en el mundo de las letras en el ámbito nacional e internacional” concluyó Puy.

Adolfo Bioy Casares escribió su primera novela, Iris y Margarita, a los 11 años. Recibió el estímulo de su padre para publicar sus primeros libros en plena adolescencia tales como Vanidad en 1928 y un año más tarde, Prólogo.

Por otra parte, la obra literaria del autor de La invención de Morel está sumamente ligada a la de Jorge Luis Borges. Lo conoció en casa de la escritora Victoria Ocampo, y a partir de ese momento se convirtió en un amigo inseparable con quien escribirá páginas magistrales. Posteriormente conoció a Silvina Ocampo, con quien contrajo matrimonio. Y en 1936 fundó la Revista Destiempo junto a Borges y con él también dirigió la prestigiosa colección de novelas policiales “El Séptimo Círculo”.

En 1940 escribió La Invención de Morel, su obra más famosa, convirtiéndose en un clásico de la literatura contemporánea y marcando el verdadero inicio de su carrera literaria. Desde entonces, su contribución al mundo de las letras en la diversidad de novelas, cuentos, ensayos y antologías ha sido constante, aguda y prolífica.

Los bares, con nueva identidad

Los hay hipersegmentados, más estéticos y con apelación a lo gourmet; desplazan a las viejas confiterías

 
Los bares, con nueva identidad

Loreley Gaffoglio
LA NACION
Consagrada como la capital gastronómica del cono sur, Buenos Aires tiene de qué ufanarse en materia de consumos gourmet. La oleada sibarita que primero desbordó las matrículas de las escuelas gastronómicas y luego encumbró restaurantes y a hasta barrios enteros, se anima ahora a revolucionar un ámbito hasta hace poco intocable para los porteños: el de los bares y cafés de barrio.

Incluso, para pesar de la comunidad gallega, inventora del formato pizza-café, comienzan a languidecer aquellas confiterías que, ocupando grandes superficies en esquinas o avenidas, imantaban a los transeúntes despachando desde café a minutas y desde cerveza a Fernet.

La sofisticación, la hipersegmentación y un "valor ritual" que apunta a extasiar los sentidos son los nuevos imanes de una metamorfosis llamada a satisfacer demandas renovadas: las de consumidores cada vez más conocedores, exigentes e informados.

Tiendas de cafés, almacenes de te, delis de productos orgánicos y comida saludable, y chocolaterías que funcionan como boutiques son los nuevos reductos temáticos que estrenan día a día los barrios más permeables a las nuevas tendencias: los de clase media y media alta.


Al margen de esta "marea" permanecen inalterables los bares notables . Aquellos con algo de tradición se reducen o restablecen en zonas más periféricas de la ciudad. Pero el grueso de los reductos se transforma o muere, según coinciden los expertos en marketing gastronómico.

Son ellos, precisamente, los encargados en convertir el instante en que alguien toma un té o un café en un "momento memorable". Lo llaman "experiencias".

En ellas ya no está Manolo, el servicial mozo de uniforme blanco, apegado a su bandeja de acero. Tampoco las medialunas de grasa o el tostado. Hay lecturas para elegir, poltronas, Wi-Fi, vitrinas con objetos a la venta, un sinfín de variedades de café, blends de té y un menú acotado con productos saludables.
Los encargados de ensayar un ritual sibarita lleno de estímulos para el consumidor son jóvenes que se mueven dentro de una "escenografía" de estética cuidada.

Es esa estrategia intangible, justamente, la que hoy asegura lealtades, dispara recomendaciones de boca en boca e inunda las redes sociales de opiniones favorables y pulgares hacia arriba.


"Las modalidades de consumo cambian muy rápido. Hoy ofrecer todo es ofrecer nada. Hay que especializarse y adaptarse porque la gente busca propuestas diferenciadas, con buena calidad de materias primas y elaboración artesanal", explica Alfredo Sáenz, director de la consultora gourmet Unami, experta en nuevas tendencias gastronómicas.

"Hoy el concepto de servicio está pensado al detalle y ninguno de ellos es azaroso", agrega Sáenz, sobre una industria que debió reconvertirse en materia de espacios y costos y aguzar sus sentidos para poder seducir primero y emocionar, después. "De eso se trata hoy la experiencia del consumo: es, ante todo, una apelación a la experiencia de diferentes emociones", explica Sáenz.

En Tienda de Café, una cafetería boutique con 13 sucursales en la Capital, se pueden oler y elegir ocho variedades de esa infusión, en grano arábico o robusta, procedentes de diferentes países. Desde el ristretto al macchiatto , el café se acompaña con rolls, ensaladas gourmet y pastelería artesanal.

Hay poltronas, sillones, Wi-Fi, un variado menú de lecturas a disposición y la tentación detrás de vidrieras: se puede comprar la cafetera Embolo o Bodúm, de sugestivo diseño, pero también la taza de loza y el cuarto de café en grano o molido, torrado, tostado o la mezcla de ambos.


El reducto explota de gente todo el día. Marcelo Núnez de Castro, uno de los 18 socios del lugar, lo atribuye a la siguiente ecuación: "Tenemos el café premium que la gente busca a un precio competitivo. Nuestro concepto apunta a sumarle el mayor valor agregado posible para diferenciarnos de la competencia, pero sin diversificarnos".

Cambio copernicano
"El nuevo paradigma tiene que ver con las experiencias más allá del producto. Por eso se busca establecer una conexión emocional con la gente. Hoy los lugares no pueden no tener un alma y sorprender. Porque la gente busca la experiencia distintiva. Si en el lugar no pasa nada, no vuelve", instruye Cecilia Nigro, directora de la consultora en tendencias The Wow Factor.

Pablo Lorenzo, un licenciado en Economía con máster en Marketing, de 34 años, y una intensa trayectoria en multinacionales como jefe de producto, sabe muy bien lo que es crear valor diferencial. En 2006, junto con dos amigos, lograron imponer una propuesta novedosa: juntaron diferentes platos de comida sana con 24 blends de té en hebras, difundieron las propiedades medicinales de esa infusión e invitaron al ritual de la ceremonia del té. Enseñaron el tiempo exacto para esa infusión: dos minutos que se miden con relojes de arena, acompañados por teteras recubiertas con neoprene (para mantener el agua a la temperatura justa). La postal se reedita: las mujeres hacen cola para tener allí su momento de gratificación.

Lorenzo lo explica: "Trabajamos con un mapa de estímulos. Se trata de generar una experiencia que se apoya en tres patas: el ámbito contextual, que hace que te sientas cómodo y bien predispuesto en determinado lugar. Cuidamos lo tangible, traducido en la calidad del producto y del merchandising. Y ponemos mucho énfasis en el trato interpersonal". Así perdura la magia, dice.

Boutique de Chocolate es la meca de fanáticos de la teobromina, la sustancia que "ayuda a liberar endorfinas, reduce el colesterol, mejora la circulación, funciona como estimulante cerebral y tiene propiedades antioxidantes. Esa sustancia es comestible y se llama chocolate.

Y uno de sus difusores en versión gourmet es Matías Carvallo, un joven de 28 años que continuó la tradición de su bisabuelo, el fundador de unas de las primeras fábricas de chocolate premium del país.

Su inquietud por seducir al público de forma directa lo empujó a abrir un local intimista en Belgrano. Allí el cacao muta en verdaderas obras de arte comestible que se acompañan, invariablemente, con variedades de café y agua mineral.

La irrupción del café-deli empuja la extinción del bar tradicional o su mudanza a zonas periféricas
Merchandising: es la excusa para que los consumidores continúen interactuando con las marcas en sus hogares. Se venden las materias primas y los objetos de diseño con que se las sirven.

Invenciones gastronómicas y productos únicos: al momento de diferenciarse, se busca seducir con productos exclusivos, de elaboración propia, que no se puedan conseguir en otros lugares. Funcionan como guiños gastronómicos, como el agua saborizada con frutas de estación

Una vuelta a lo casero y revalorización del gusto por lo artesanal: la marca en el orillo, sobre todo para la pastelería, es el regreso al gusto de lo casero, pero con sofisticadas materias primas. Los frutos del bosque, las hierbas y el queso mascarpone sirven como ejemplo.

Proyectos de responsabilidad social: dedican un porcentaje de la facturación de días determinados o de ciertos productos para apoyar causas solidarias o de bien público. Además, difunden y alientan la participación de los consumidores en esas mismas causas.


Mostrar y contagiar nuevos hábitos: hoy las modalidades de consumo apuntan a transmitir emociones y a transformar los momentos en experiencias o "momentos memorables". Para ello se apela a los ritos y se dispone de enseres especiales, como el reloj de arena que marca el tiempo exacto de preparación del té.

Lecturas y otros estímulos para prolongar los momentos de ocio: la decoración de los nuevos bares está pensada para ser un ámbito acogedor, como si los consumidores estuvieran en una extensión del living de su casa. Se propicia la permanencia en los lugares y se les facilita una gran variedad de lecturas: diarios, revistas de actualidad, diseño y moda.

Exotismo, variedad y calidad premium en infusiones: las modalidades en que los consumidores toman té y café se diversificó en sabores, tipos de granos o hebras y en las formas en que se preparan y sirven las infusiones: desde el té helado al latte o al ristretto; los reductos cuentan con todas las variedades según las preferencias de cada consumidor.



Interacción en redes sociales y servicio abierto de Wi-Fi: la vinculación con sus consumidores es directa a través de las redes sociales. Allí comunican cambios de menú y novedades y fidelizan a la clientela. El acceso a Internet de alta velocidad facilita que el "momento de gratificación" sea para trabajo o para ocio.
Sándwiches, ensaladas y algunos platos gourmet con productos saludables: se apunta a ofrecer un menú acotado pero basado en una alimentación sana, sabrosa y con productos de estación. Los platos se consumen en los locales, pero también se hacen delivery y take away.

LUGARES

TEA CONNECTION
Casa de te-deli-bar

Apertura: diciembre 2006
Empleados: 150
Tickets: 65.000 por mes
Centros de atención: 7
El ritual de poder elegir entre 24 blends de té en hebras y comida natural. Esa fue la clave para un emprendimiento ideado por tres jóvenes amigos, tomando la experiencia del consumidor como valor diferencial. En enero abrieron el primer local en San Pablo, Brasil.

TIENDA DE CAFE
Cafetería-deli

Apertura: agosto de 2008
Empleados: S/D
Tickets: S/D
Centros de atención: 13
Su primer objetivo fue que la marca Bolsa de Café pudiera llegar de forma directa a los consumidores con puntos propios de venta. La degustación de ocho variedades de café premium, pastelería casera y platos
saludables son sus claves. La marca buscó diferenciarse, sumar el mayor valor posible, pero sin diversificarse hacia otros productos.

BOUTIQUE DEL CHOCOLATE
Chocolatería-cafetería

Apertura: marzo 2010
Empleados: 3
Tickets: 4000 por año
Centros de atención: 1
Matías Carvallo siguió la tradición de su bisabuelo, Pacifico Magnani, fundador de El Cafetal, en la elaboración y fabricación de chocolate de alta gama y en el gusto por el café. El sinfín de variedades de chocolate de elaboración propia y artesanal se acompañan con café de Colombia, de Kenya y de Costa Rica.

viernes, 15 de abril de 2011

El Rosedal de los Bosques de Palermo fue declarado Patrimonio Cultural por la Legislatura Porteña

La estrella de Palermo

Por Nora Sánchez

El Rosedal de Palermo ayer fue declarado por ley Patrimonio Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. El proyecto, perteneciente a la diputada del PRO Marta Varela, fue aprobado por unanimidad en segunda lectura por la Legislatura porteña, junto a varias otras declaraciones patrimoniales.

“El Rosedal es un espacio que hace a la identidad de nuestra Ciudad y del Parque Tres de Febrero y hacía falta protegerlo y darle un marco legal –expresó la diputada Marta Varela–. A partir de ahora, cualquier restauración o trabajo deberá hacerse siguiendo el diseño original del paseo”.

Ese diseño original data de principios del siglo XX. Fue Joaquín Anchorena, intendente de la Ciudad entre 1910 y 1914, el que impulsó la creación de una “roseraie” o jardín de rosas en Buenos Aires, muy influido por los jardines parisinos. El encargado de concretarlo fue el ingeniero agrónomo Benito Carrasco, discípulo y sucesor de Carlos Thays al frente de la Dirección de Parques y Paseos. Para construirlo, se eligió un predio de 3,4 hectáreas ubicado entre las avenidas Infanta Isabel, Iraola y Pte. Pedro Montt, dentro del Parque Tres de Febrero. En ese mismo lugar, durante la Exposición Industrial del Centenario de 1910 habían estado emplazados los pabellones de las provincias.

La obra del Rosedal tomó apenas seis meses , entre el 5 de mayo y el 22 de noviembre de 1914. Plantaron 14.650 rosales de 1.189 variedades que iban del blanco níveo al rojo sangre y fueron colocados según su la armonía y el contraste de sus colores. El paseo fue completado con una larga pérgola de estilo griego bordeando el lago, un templete y un embarcadero. También con un puente de arquitectura helénica , que hoy es uno de los sellos característicos del Rosedal y sirve para ingresar desde la Avenida Infanta Isabel. Lo inauguraron el 24 de noviembre de 1914, cuatro meses después del estallido de la Primera Guerra Mundial y como una expresión tardía de la Belle Epoque porteña.

En 1920, cuando en el país existía un regreso a las raíces hispánicas, surgió la idea de anexarle un jardín de estilo español . El encargado de proyectarlo fue Eugenio Carrasco, hermano de Benito y sucesor de éste como Director de Paseos, que propuso estanques con agua, fuentes rectangulares con vertedores en forma de ranas, y fuentecitas con pilas y surtidores. Este sector del paseo se completó en octubre de 1929, cuando el Ayuntamiento de Sevilla le regaló a Buenos Aires el Patio-Glorieta Andaluz. Hoy se lo conoce como Jardín de los Poetas, porque hay emplazados 26 bustos de poetas y escritores, entre ellos Antonio Machado, Benito Pérez Galdós y Federico García Lorca, argentinos como Jorge Luis Borges, Alfonsina Storni y Enrique Larreta, y latinoamericanos como Amado Nervo, Alfonso Reyes, Miguel Angel Asturias y José Martí.

Con los años, el paseo se deterioró por el descuido y el abandono. En 1989 se hicieron algunos arreglos en el puente principal y la pérgola. Y en 1994, YPF se hizo cargo del Rosedal y llevó a cabo una restauración que llevó dos años. Instalaron un sistema de riego y recrearon el jardín de rosas original, siguiendo los planos de 1914. En 2008 se hizo la última restauración, también a cargo de YPF, padrino del paseo. Colocaron 5.000 nuevos rosales y pusieron en valor plantas, senderos y monumentos, que desde ayer están reconocidos oficialmente como parte de la cultura de la Ciudad.



Argentina Solidaria